Las localidades de Villa Ocampo, Florencia y Puerto Reconquista registran el comienzo del descenso de las aguas tras el pico de la primera crecida del año vinculada al fenómeno El Niño.
En el mediodía de este sábado, las localidades del norte de la provincia de Santa Fe comenzaron a registrar los primeros signos de una etapa de bajante en el río Paraná, dejando paulatinamente atrás el pico de la primera crecida del año vinculada al fenómeno El Niño.
Las mediciones en Villa Ocampo, Florencia y Puerto Reconquista registran el comienzo del descenso de las aguas tras el pico de la crecida. Si bien el valle de inundación permanece anegado, se refuerzan los trabajos en las defensas y la prestación de los servicios públicos tiende a regularizarse.
El retroceso del agua es visible en Villa Ocampo, donde la cota descendió entre 30 y 40 centímetros respecto de su punto máximo. Aunque el valle de inundación continúa anegado, las autoridades locales confirmaron que no hay reporte de viviendas inundadas ni situaciones de gravedad, luego de algunos traslados preventivos en el paraje El Talar. Asimismo, los más de 100 milímetros caídos en los últimos 15 días en el distrito fueron absorbidos de manera correcta por los desagües urbanos, permitiendo el monitoreo constante en los accesos a las obras de los puentes Quencho y Caré, así como en la Reserva Natural Municipal El Pindó y el camping Don Avelino.
Una tendencia similar se observa más al norte, en la ciudad de Florencia, donde el intendente Fabio Villa ratificó un leve comienzo de bajante favorecido por menores precipitaciones a las esperadas durante la semana. Por su parte, la Prefectura Naval Argentina marcó en Puerto Reconquista una marca de 5,89 metros a las 12:00 de este sábado, quebrando la tendencia ascendente previa.
En materia de contención, el gobierno de la provincia de Santa Fe anunció, a través del ministro de Trabajo Roald Báscolo, que asumirá los trabajos para elevar el nivel de la defensa norte en el sector de El Arenal en Puerto Reconquista. La obra demandará una inversión del orden de los 150 millones de pesos, presupuesto adecuado a la realidad técnica frente al cálculo municipal previo de 580 millones. En dicho sector portuario se mantienen 31 personas afectadas (dos familias evacuadas y siete autoevacuadas) sin nuevos desplazamientos.
Finalmente, en cuanto a los servicios esenciales, Aguas Santafesinas comunicó la normalización del suministro de agua potable tras las alteraciones provocadas por la crecida. En tanto, la Empresa Provincial de la Energía mantiene cortes preventivos de suministro focalizados por razones de seguridad en el sector sur del puerto y monitorea el predio de forma permanente.
