La reforma laboral habilita acuerdos para fraccionar las vacaciones en períodos de al menos siete días y contempla fechas fuera de la temporada habitual. La antigüedad sigue definiendo cuántos días corresponden.
Con la planificación del descanso anual como uno de los temas que empiezan a ganar espacio de cara al verano, los trabajadores deben tener en cuenta las reglas que establece la Ley de Contrato de Trabajo y los cambios incorporados por la reforma laboral.
Vacaciones fraccionadas: cómo se pueden dividir los días
Una de las principales novedades es que empleadores y trabajadores pueden acordar que el descanso anual se distribuya en distintos períodos. Cada tramo debe tener una duración mínima de siete días corridos.
Por ejemplo, una persona con 14 días de vacaciones podría acordar dos períodos de una semana. En el caso de quien tenga 21 días disponibles, podría distribuirlos en dos semanas y una semana adicional, siempre que exista acuerdo entre ambas partes.
El fraccionamiento no es automático ni puede ser impuesto unilateralmente por el empleador o el trabajador. Para implementarlo, ambas partes deben prestar su conformidad.
Qué fechas se pueden elegir para las vacaciones
La Ley de Contrato de Trabajo mantiene como período general para otorgar las vacaciones el comprendido entre el 1 de octubre y el 30 de abril del año siguiente. No obstante, la reforma contempla la posibilidad de acordar fechas por fuera de ese intervalo.
Como regla general, el empleador debe comunicar por escrito el inicio de las vacaciones con una anticipación mínima de 30 días. Los convenios colectivos de trabajo pueden establecer otros sistemas.
Además, cuando las vacaciones no se otorgan de manera simultánea a todo el personal, cada trabajador debe tener la posibilidad de disfrutarlas durante la temporada de verano al menos una vez cada tres años.
Cuántos días de vacaciones corresponden según la antigüedad
La reforma laboral no modificó la escala de días de descanso anual. La cantidad que corresponde a cada trabajador continúa dependiendo de los años de antigüedad, que se calculan tomando como referencia la que tendrá al 31 de diciembre del año correspondiente.
La distribución es la siguiente:
- 14 días corridos: cuando la antigüedad no supera los cinco años.
- 21 días corridos: cuando es mayor de cinco años y no supera los diez.
- 28 días corridos: cuando supera los diez años y no excede los veinte.
- 35 días corridos: cuando supera los veinte años de antigüedad.
Para quienes no hayan trabajado al menos la mitad de los días hábiles del año, la ley contempla un régimen proporcional. En esos casos, corresponde un día de vacaciones por cada 20 días de trabajo efectivo.
Qué pasa si un trabajador se enferma durante las vacaciones
La normativa también establece condiciones para los casos en los que una enfermedad interrumpe el descanso anual. El trabajador debe informar oportunamente la situación y permitir los controles correspondientes.
Cuando la enfermedad impide continuar con las vacaciones, los días pendientes deben reprogramarse de acuerdo con las condiciones previstas por la ley. Por eso, es importante comunicar la situación y cumplir con los requisitos establecidos.
Cómo se calcula el pago de las vacaciones en 2026
El cálculo del pago también tiene reglas específicas. Para los trabajadores mensualizados, se divide el sueldo por 25 y el resultado se multiplica por la cantidad de días de vacaciones.
Por ejemplo, con un sueldo mensual de $1.500.000 y una licencia de 14 días, el cálculo arroja $840.000 por ese período, antes de considerar otros conceptos que pudieran corresponder.
En el caso de los trabajadores que perciben remuneraciones variables, se aplican criterios específicos según la composición de sus ingresos. El pago de las vacaciones debe realizarse al comienzo del período de descanso.
¿Se pueden acumular las vacaciones o cambiarlas por dinero?
La Ley de Contrato de Trabajo permite acumular, mediante acuerdo entre el empleador y el trabajador, hasta un tercio del período de vacaciones inmediatamente anterior. Esta posibilidad requiere el consentimiento de ambas partes y no implica que los días puedan guardarse automáticamente.
Por otra parte, las vacaciones no pueden reemplazarse libremente por dinero mientras continúa vigente la relación laboral. Si el vínculo termina y quedan días proporcionales sin gozar, corresponde liquidar la compensación prevista por la ley.
De esta manera, las nuevas reglas amplían las opciones para organizar el descanso anual, pero mantienen la escala de días según la antigüedad y las condiciones que protegen el derecho de los trabajadores a las vacaciones.
