El consorcio belga-argentino explicó los criterios de su propuesta para el dragado y balizamiento de la Vía Navegable Troncal, que incluye estándares internacionales y exclusión de participación china.
A días de la apertura de los sobres de la licitación de la hidrovía Paraná-Paraguay, el consorcio conformado por Jan De Nul NV (Bélgica) y Servimagnus SA (Argentina) brindó detalles sobre los planes presentados para adjudicarse el dragado y balizamiento de la Vía Navegable Troncal. El consorcio obtuvo 66,20 puntos en la evaluación técnica, frente a los 42,14 puntos de la empresa belga DEME NV, según informó la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (Anpyn).
Jan De Nul NV y Servimagnus SA señalaron que la propuesta técnica “fue diseñada conforme a estándares internacionales de seguridad operativa, interoperabilidad tecnológica y protección de infraestructura crítica vinculada al comercio exterior argentino”. Asimismo, indicaron que “incorporó soluciones tecnológicas provistas por compañías occidentales líderes a nivel global y proveedores especializados de reconocida trayectoria, priorizando principalmente soluciones provenientes de los Estados Unidos”.
En un comunicado, el consorcio aclaró que “no se contempló la participación de empresas chinas, financiamiento soberano extranjero ni injerencia estatal externa en la operación de la concesión”. Además, afirmaron que, en caso de obtener la adjudicación, “priorizará la contratación de proveedores y soluciones tecnológicas confiables alineados con los intereses estratégicos de Occidente y con los lineamientos de política exterior impulsados por el Gobierno de la República Argentina”.
La propuesta se apoya en los 30 años de experiencia ininterrumpida de Jan De Nul en la Vía Navegable Troncal y en distintos puertos argentinos, según detallaron desde el consorcio.
En cuanto a la arquitectura tecnológica, Jan De Nul NV y Servimagnus SA sostuvieron que el sistema de monitoreo y gestión (SiMon) “incorpora soluciones “Cloud Native” de última generación, con elevados estándares de ciberseguridad, procesamiento de datos y resguardo de la información”. El esquema contempla la transferencia del código fuente de los sistemas desarrollados a la Autoridad de Aplicación para “garantizar capacidad de auditoría, transparencia y soberanía tecnológica para el Estado Nacional”.
La licitación entró en su etapa decisiva con la apertura del sobre de ofertas económicas a mediados de mayo. La oferta económica representa el 60% de la calificación total del proceso, con un máximo de 120 puntos. Tanto Jan De Nul como DEME presentaron una oferta de u$s 3,8 por peaje, lo que implica una reducción de 50 centavos respecto del valor actual, según informó el Ministerio de Economía nacional. La Anpyn confirmó que ninguno de los dos oferentes presentó impugnaciones administrativas. El nuevo contrato de concesión contempla una inversión estimada superior a los 10.000 millones de dólares.
