El presidente del Centro Unión de Almaceneros, Juan Milito, afirmó que el consumo en comercios de cercanía se encuentra en una situación crítica, con caídas mensuales y dificultades para sustituir productos que aumentan de precio.
El presidente del Centro Unión de Almaceneros, Juan Milito, declaró que “el consumo está en situación límite, se achica mes a mes y a muchos se les hace difícil encontrar algún producto para sustituir a los que aumentan de precio, la gente come menos”. Así lo señaló al describir la situación en los comercios de cercanía, atribuida a la caída de ingresos de la población.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó el viernes que el consumo en supermercados, shoppings y autoservicios mayoristas registró caídas de hasta 5% en el primer trimestre del año. El mismo organismo indicó que uno de los factores que influyó en esta baja fue la aceleración inflacionaria, que encontró un leve respiro en abril.
“La gente usa a nuestros locales como la estantería de la cocina de su casa, viene más cantidad de veces y compra lo que va a comer en el día”, describió Milito. Agregó que la estacionalidad “llegó más rápido y de forma más restringida”, con consumidores volcándose a la compra de productos invernales como arroz, polenta o lenteja, que “tiene un valor absoluto más bajo que otros productos que se consumen en verano”.
Pese a que las listas de precios que reciben los comercios de cercanía mostraron una desaceleración de los aumentos respecto a los primeros meses del año, Milito sostuvo que “el aumento del 1,5% que dio el rubro de alimentos y bebidas en la medición oficial seguro que no es la realidad”. Señaló que solo las bebidas no alcohólicas de marcas líderes aumentaron 3% en ese mes.
El efecto de los precios sobre el consumo debe contrastarse con el de los ingresos. Milito afirmó que la caída del poder adquisitivo afecta a “los asalariados en blanco y en negro, a los monotributistas y los autónomos”. Consideró que el consumo “está en situación límite”, como reflejo y motor de la crisis. Desde el punto de vista de los comercios, indicó que los cierres de persianas son frecuentes.
“Estamos muy complicados, los que soportamos lo hacemos con el costo de achicar stock, hoy no tenés la mercadería pero al mismo tiempo estás sosteniendo gastos fijos como alquileres o la tarifa eléctrica, que en esta provincia es exageradamente cara”, señaló Milito. Consideró “apenas un paliativo” el descuento que la ley tributaria provincial habilitó a realizar de esa factura sobre el pago de Ingresos Brutos. “Tenemos socios que, con más de 20 años de antigüedad, cerraron antes de que pase algo porque los superan los gastos fijos”, concluyó.
