El buque MV Hondius, que zarpó desde Ushuaia, permanece frente a Cabo Verde sin autorización para desembarcar tras un brote de hantavirus que dejó tres muertos y varios casos en observación. La OMS investiga el origen del contagio.
El crucero MV Hondius, que partió desde Ushuaia el pasado 20 de marzo, se encuentra bajo alerta sanitaria internacional luego de que se confirmara un brote de hantavirus a bordo. Hasta el momento, se registraron tres fallecimientos y varios pasajeros presentan síntomas compatibles con la enfermedad.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó el escenario epidemiológico y detalló: “Se ha confirmado un caso de infección por hantavirus en laboratorio, y hay otros cinco casos sospechosos. De las seis personas afectadas, tres murieron y una está actualmente en cuidados intensivos en Sudáfrica”.
El primer caso detectado fue un pasajero neerlandés de 70 años que falleció a bordo. Su esposa, de 69 años, también se contagió y murió tras ser evacuada a Johannesburgo. La tercera víctima fatal permanece en el barco, según reportes iniciales. Además, un ciudadano británico de 69 años está en terapia intensiva en Sudáfrica, mientras que otros dos pasajeros continúan bajo monitoreo con síntomas compatibles.
El principal interrogante para los especialistas es el origen del contagio. El hantavirus se transmite por la inhalación de partículas provenientes de orina o excrementos de roedores infectados. Se analizan dos hipótesis: un contagio previo en zonas endémicas antes de embarcar o la presencia de un roedor en algún sector del barco.
Desde el Ministerio de Salud de Tierra del Fuego descartaron un vínculo con la provincia y señalaron que no hay casos confirmados a nivel local. La administración fueguina aseguró que no recibió comunicación del Ministerio de Salud de la Nación sobre los casos registrados en el crucero.
El MV Hondius transporta cerca de 240 navegantes y permanece en aguas cercanas a Cabo Verde. Las autoridades sanitarias del país africano bloquearon su ingreso al puerto de Praia para “proteger la salud pública nacional”, lo que complicó la evacuación de los casos sospechosos. Equipos médicos subieron al barco para evaluar a los pasajeros, mientras la compañía Oceanwide Expeditions analiza alternativas.
En un comunicado, la empresa indicó: “A bordo se están aplicando estrictas medidas de precaución, incluidas aislamiento, protocolos de higiene y vigilancia médica”. También evalúa trasladar a los pasajeros a las Islas Canarias, en España, como parte de un plan de contingencia.
Pese al impacto del brote, la OMS buscó llevar tranquilidad. El director regional para Europa, Hans Kluge, afirmó: “No hay ningún motivo para ceder al pánico, ni para imponer restricciones de viaje”, y remarcó que el hantavirus no se transmite fácilmente entre personas.
Mientras continúan los estudios y el seguimiento de los casos, el foco de las autoridades sanitarias está puesto en determinar el origen del brote y evitar nuevos contagios dentro de un entorno que permanece bajo estricto control médico.
