La International Football Association Board (IFAB) aprobó por unanimidad nuevas sanciones para conductas discriminatorias y protestas en el campo de juego, que se implementarán en la próxima Copa del Mundo.
El Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá, llegará con modificaciones importantes en el reglamento. La International Football Association Board (IFAB), organismo encargado de establecer las reglas del juego, acordó por unanimidad en una reunión extraordinaria en Vancouver que ciertas conductas dentro del campo sean castigadas con mayor severidad.
Entre las medidas más destacadas, se incluye la tarjeta roja para jugadores que se tapen la boca en situaciones específicas. «A discreción del organizador de la competición, cualquier jugador que se tape la boca en una situación de enfrentamiento con un adversario podrá ser sancionado con una tarjeta roja», explicó la IFAB en un comunicado oficial. La medida busca evitar que se oculten comportamientos discriminatorios durante los partidos.
Además, el organismo también abrió la puerta a sanciones más estrictas frente a protestas dentro del terreno de juego. «A discreción del organizador de la competición, el árbitro podrá sancionar con tarjeta roja a cualquier jugador que abandone el terreno de juego en señal de protesta por una decisión del árbitro. Esta nueva norma se aplicará también a cualquier miembro del cuerpo técnico que incite a los jugadores a abandonar el terreno de juego», señala el documento.
En la misma línea, se estableció que el equipo que provoque la suspensión de un partido podría enfrentar consecuencias deportivas directas. De acuerdo con lo aprobado, al conjunto que genere la interrupción del encuentro se le dará, en principio, la contienda por perdida por incomparecencia, una decisión que refuerza el control sobre situaciones que afecten el desarrollo normal de los partidos.
Estas modificaciones serán comunicadas en las próximas semanas a las 48 selecciones que participarán en el Mundial 2026 y forman parte de un proceso que, según explicó la propia IFAB, es resultado de «exhaustivas consultas» realizadas por la FIFA con distintos actores del fútbol en todo el mundo.
