Según el informe anual de Reporteros Sin Fronteras, la libertad de prensa global atraviesa su peor momento en 25 años. Argentina retrocedió 11 posiciones y se ubica en el puesto 98, en un contexto de tensiones entre el Gobierno y los medios.
La organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) presentó este jueves su clasificación anual de libertad de prensa, en la que advierte que el indicador global cayó a su nivel más bajo en los últimos 25 años. El informe señala que más de la mitad de los países del mundo (52,2%) se encuentran en una situación “difícil” o “muy grave”, frente al 13,7% registrado en la primera edición de 2002.
En el caso de Argentina, el país retrocedió 11 puestos y se sitúa en el lugar 98. RSF atribuye esta caída al aumento de la hostilidad institucional hacia la prensa y los actos de violencia contra periodistas que cubren manifestaciones. El informe también menciona el reciente cierre generalizado del acceso de la prensa a Casa Rosada, dispuesto por el Ejecutivo, como un nuevo capítulo en el conflicto entre el Gobierno de Javier Milei y los medios de comunicación.
En América Latina, otros países también registraron descensos significativos. El Salvador cayó al puesto 143, tras intensificar la criminalización del periodismo. Ecuador perdió 31 lugares y se ubicó en el 125, debido al crimen organizado y los asesinatos de los periodistas Darwin Baque y Patricio Aguilar. Perú descendió al 144, con cuatro asesinatos de periodistas en 2025. Venezuela se mantiene en el 159, con incertidumbre sobre las garantías de libertad de información pese a liberaciones de periodistas. Cuba figura en el 160, donde los periodistas independientes operan cada vez más en la clandestinidad, mientras que Nicaragua ocupa el puesto 168, con un panorama mediático “en ruinas” por la represión sistemática.
RSF también destacó que, a nivel global, los arsenales legislativos restrictivos, a menudo justificados en políticas de seguridad nacional, erosionan el derecho a la información desde 2001. El informe menciona como ejemplo los ataques sistemáticos a la prensa por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la detención y expulsión del periodista salvadoreño Mario Guevara.
