La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, destacó el manejo presupuestario del país y afirmó que «el populismo trae pobreza». Además, se refirió al desembolso de US$900 millones previsto para diciembre.
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, elogió la disciplina presupuestaria de la Argentina y sostuvo que el país está sentando las bases de la estabilidad macroeconómica. Lo hizo durante la Conferencia Internacional de Banca organizada por el Banco Santander.
En su exposición, Georgieva afirmó: «Argentina lo está haciendo muy bien al sentar las bases para el crecimiento, la estabilidad macroeconómica y financiera. El país será recompensado por ello». La funcionaria compartió un panel con Ana Botín, presidenta del Banco Santander.
Georgieva incluyó a la Argentina entre las naciones que reforzaron sus políticas presupuestarias después de atravesar contextos críticos. En ese marco, enfatizó la prioridad de la disciplina fiscal y remarcó la necesidad de combatir las políticas populistas. «El populismo trae pobreza», sostuvo, y agregó: «Hay que cortarle la cabeza al populismo».
El respaldo a la gestión argentina se produce después de que se aprobara la tercera revisión del programa vigente, lo que habilitará un desembolso de aproximadamente US$900 millones hacia comienzos de diciembre, una vez que el Directorio Ejecutivo ratifique la medida.
En paralelo, la titular del FMI se refirió al escenario global y señaló que la deuda pública mundial se acerca al 100% del PIB, mientras que economías avanzadas como Estados Unidos registran un déficit del 6% y una deuda de 40 billones de dólares. Georgieva remarcó que el crecimiento económico por sí solo no resolverá los desequilibrios si los gobiernos no aplican una estricta contención del gasto.
Respecto de la inteligencia artificial, alertó sobre posibles riesgos de inestabilidad financiera por sobreexpectativas y estimó que la IA afectará al 40% de los empleos mundiales en un horizonte de 3 a 5 años. Aun con estas advertencias, el organismo prevé una mejora del 3,1% en la economía global, impulsada por el dinamismo del sector privado, el fortalecimiento institucional en mercados emergentes y el avance tecnológico.
