En un texto firmado por una de sus integrantes, la cooperativa de comunicación describe su historia de diez años, el rol del Sindicato de Prensa Rosario y la respuesta de la comunidad ante el robo sufrido en su estudio de streaming el primer día del año.
Una cooperativa de comunicación de Rosario publicó un texto en el que relata su experiencia de autogestión a lo largo de una década. La nota, firmada por una de sus integrantes, describe el proceso que llevó a un grupo de empleados en relación de dependencia a conformar una cooperativa para preservar sus puestos de trabajo.
El texto señala que la decisión de organizarse de manera colectiva surgió ante la necesidad de defender la fuente laboral. ‘Ahí aprendimos que no había salida individual posible si queríamos conservar la fuente laboral: la única opción era colectiva’, indica la publicación.
La autora menciona el acompañamiento de personas que ya no forman parte del proyecto, de las familias de los socios y del Sindicato de Prensa Rosario (SPR), al que califica como ‘un sostén indispensable’.
Respecto de la relación con la comunidad, el texto afirma: ‘Sin ustedes no hay razón de ser’. Y agrega que la autogestión implicó aprender haciendo, sin tiempo para teorizar, y que la exigencia mental, anímica y física fue y sigue siendo enorme.
La nota hace referencia a un hecho reciente: el robo ocurrido el primer día del año en el estudio de streaming de la cooperativa. Según el relato, el apoyo recibido por parte de la comunidad les permitió superar el episodio. ‘Fueron tantas las personas que se comunicaron para preguntar cómo ayudar que nos impulsaron a darle la vuelta a este mal trago’, sostiene el texto.
Finalmente, la autora concluye que la experiencia ilustra la razón por la que la cooperativa se mantiene: ‘porque tejer redes salva y porque la salida, siempre, es colectiva’.
