El Gobierno de Formosa desconectó su infraestructura digital tras una intromisión en sus redes, mientras que un ransomware contra la firma cordobesa Program Consultores S.A. dejó temporalmente sin servicio a unos 250 municipios de cinco provincias.
Un incidente informático confirmado por el Gobierno de la Provincia de Formosa obligó a apagar y desconectar preventivamente toda su infraestructura digital el sábado 31 de octubre, según informaron fuentes provinciales. En paralelo, un ciberataque detectado en la provincia de Córdoba afectó a más de 200 municipios y comunas de distintos puntos del país.
El hecho en territorio cordobés se originó a partir de un ataque de tipo ransomware contra la firma Program Consultores S.A. (PGM), empresa radicada en Córdoba que desde 1990 provee software de gestión administrativa y tributaria a gobiernos locales. El incidente, advertido desde el viernes 23 de octubre, afectó a unos 250 municipios de Córdoba, Santa Fe, Santa Cruz, San Luis y Corrientes, que quedaron temporalmente sin capacidad para emitir cedulones de tasas, cobrar impuestos o procesar trámites digitales.
En Formosa, la estrategia oficial consistió en aplicar un aislamiento preventivo de las plataformas. Fuentes provinciales indicaron que la medida se adoptó «con el propósito de contener el incidente, evitar su propagación y preservar la integridad de los sistemas y de la información».
En Córdoba, cuadrillas técnicas de la empresa proveedora se desplegaron en los distritos afectados para formatear servidores e intentar restablecer los servicios a partir de las copias de respaldo (backups).
Comunas y ciudades como Villa Nueva, La Playosa, Tío Pujio, Ausonia, Etruria, Ticino, Dalmacio Vélez Sarsfield y Oncativo vieron alterada su operatoria diaria. En varios casos, las autoridades debieron coordinar tareas ante la inminencia de la liquidación y pago de salarios al personal municipal.
Desde PGM confirmaron la presentación de una denuncia formal ante la Fiscalía de Instrucción y descartaron, al igual que los municipios consultados, la existencia de filtraciones masivas de datos o solicitudes confirmadas de rescates millonarios. La empresa enmarcó el hecho como un cifrado de archivos en servidores específicos.
Ambos sucesos, ocurridos con pocos días de diferencia entre finales de octubre y principios de noviembre, coinciden con la difusión de otro episodio a nivel global: una oleada de ciberataques contra sistemas de control industrial (IoT) paralizó las cadenas de frío de decenas de supermercados en Bélgica, Suecia, Luxemburgo, Países Bajos, Irlanda y Estonia. Los atacantes manipularon a distancia la temperatura de congeladores y heladeras, alcanzando marcas de hasta 70 °C, para forzar la pérdida masiva de insumos frescos y alimentos congelados.
