El traspaso del servicio de agua potable y cloacas del Municipio de Santo Tomé a Aguas Santafesinas (Assa) tendrá seis meses de transición, entre enero y julio de 2027, según confirmó Darío Boscarol, director de la empresa provincial.
El traspaso del servicio de agua potable y cloacas de manos del Municipio de Santo Tomé a Aguas Santafesinas (Assa) tendrá seis meses de transición, entre enero y julio de 2027. Así lo confirmó Darío Boscarol, director de la empresa provincial, quien anticipó que el objetivo es asumir la prestación de manera integral el 1° de julio y llegar a esa fecha con un diagnóstico de las necesidades de infraestructura y un plan de inversiones para la ciudad.
Boscarol indicó que previamente se firmará un convenio marco entre la Provincia, el municipio y Aguas Santafesinas. Durante el primer semestre de 2027 se definirá un plan director de obras para mejorar la red y ampliar la cobertura de agua potable y cloacas.
“Acabamos de terminar una reunión dentro de Assa con todos los actores principales que van a intervenir en la transición”, explicó Boscarol. La primera instancia será la firma de un convenio entre el municipio, el gobierno provincial y la empresa, lo cual está previsto para fines de este año.
Los términos del acuerdo todavía están en elaboración. Según indicó Boscarol, la semana próxima habrá una reunión con la Municipalidad de Santo Tomé para intercambiar propuestas y definir las acciones necesarias para afrontar esta etapa inicial.
“Va a haber 6 meses de transición, desde enero a julio. El 1° de julio es la idea de asumir nosotros la tarea concreta, eficiente y definitiva del servicio en Santo Tomé”, señaló el director de Assa.
El cronograma se conoce después de que el Concejo de Santo Tomé aprobara -el pasado 13 de octubre- la ordenanza que autoriza al Ejecutivo local a avanzar con el traspaso. La iniciativa fue aprobada por 6 votos a favor y 3 en contra, luego de un debate entre los concejales sobre las condiciones del eventual traspaso, las inversiones necesarias, la situación de los trabajadores y el control legislativo de los futuros acuerdos.
Finalmente se habilitó el inicio de las actuaciones administrativas, a partir de que la normativa fuera promulgada por el intendente Miguel Weiss Ackerley el jueves 15.
Un plan para ampliar las redes
Boscarol explicó que los 6 meses previos a la asunción plena de Assa servirán para determinar qué obras necesita la ciudad, cuál será su magnitud y cuánto tiempo demandará su ejecución. La intención es que el traspaso no se limite a cambiar el responsable del servicio, sino que permita establecer una planificación de mediano y largo plazo.
“La idea es usar esos 6 meses para tener claridad en qué es lo que hay que hacer, orden, magnitud y tiempo de ejecución de obra en Santo Tomé”, sostuvo.
En ese sentido, anticipó que se buscará elaborar un plan director que permita identificar las intervenciones prioritarias y estimar las inversiones necesarias. El objetivo, remarcó, será mejorar la red existente y extenderla hasta alcanzar una cobertura integral de los servicios.
“Es decir, que cada paso que demos en Santo Tomé esté enfocado en el norte de tener un 100% de agua y un 80% de cloaca en la ciudad de Santo Tomé”, planteó el director de Assa.
La ampliación de la infraestructura aparece como uno de los principales desafíos del nuevo esquema de prestación, en una ciudad que experimentó un crecimiento urbano y que en los últimos años registró dificultades en el suministro de agua.
El antecedente de la deuda
El cambio de prestador se anunció en un contexto de una deuda que, según informó previamente El Litoral, ascendía a unos $ 6.000 millones. La empresa había anunciado que demandaría judicialmente a la Municipalidad de Santo Tomé por ese incumplimiento, aunque luego las partes avanzaron en un acuerdo para transferir la prestación.
En ese momento, desde el gobierno provincial señalaron que la cuestión contable de la deuda debía resolverse en el marco de las negociaciones. También plantearon que la incorporación de Santo Tomé a la gestión directa de Assa permitiría mejorar la administración del servicio y avanzar hacia un esquema de costos más ordenado.
La ordenanza habilita formalmente al Ejecutivo santotomesino a iniciar las actuaciones administrativas, técnicas e institucionales necesarias para avanzar en el proceso de incorporación al régimen previsto por la Ley Provincial Nº 11.220. Esto incluye las gestiones y negociaciones con el Gobierno provincial, Assa y los organismos que correspondan.
La normativa establece que el Municipio podrá negociar y suscribir los acuerdos e instrumentos necesarios para implementar el proceso, incluyendo las condiciones técnicas, operativas, patrimoniales, económicas y financieras.
Sin embargo, el Ejecutivo deberá contar con la intervención previa y posterior aprobación del Concejo Municipal cuando “esos instrumentos impliquen nuevas obligaciones económicas o financieras, disposición de bienes municipales o modificaciones en la situación del personal municipal afectado al servicio”, según la letra de la norma.
