El músico rosarino presentó su nuevo álbum en Buenos Aires, tras un accidente doméstico que lo llevó a replantear su proceso creativo.
Fito Páez realizó una reunión en u.house, espacio de eventos tecnológicos de la Ciudad de Buenos Aires, con prensa y allegados, para escuchar su nuevo disco “Shine” antes de su lanzamiento mundial la noche del jueves 21. El lugar presentaba un clima de tensión por que todo saliera bien, pero amable y relajado. Personal de la discográfica Sony y su staff dieron la bienvenida y entregaron información sobre lo que se escucharía.
El artista no estaba presente en la sala, pero había una tarima frente a la pared central formada por pantallas que daban al evento un carácter inmersivo. Como música funcional se escuchó “La resurrección”, segunda sinfonía de Mahler. En el momento en que las copas rondaban la segunda o tercera vuelta, la música se cortó y en la pantalla principal se proyectó «Todos los Fitos», corto dirigido por José Fogwill, complementario al lanzamiento.
Al terminar, se escuchó la voz de Fito Páez diciendo “Hola, hola”. El artista apareció entre la gente, vestido de negro, se sentó en la silla de la tarima y comenzó a relatar cómo fue pensado y realizado el nuevo disco.
Al inicio, destacó que “Shine” representa un renacer. Mientras terminaba “Novela” en su casa en Madrid, sufrió un accidente doméstico: una caída por cuatro escalones de una escalera le ocasionó once fracturas en nueve costillas. Atravesó un período delicado con largos meses de reposo absoluto. “Sucedió algo que no había vivido nunca, que es haber estado colocado en una edad mediana para arriba, en una situación de máxima vulnerabilidad ante la muerte”, describió. “Redimensionás todo, y cuando salís de allí y empezás la tarea de la reconstrucción y posible renacer, se ve que hay una pulsión en mí que tiende a construir o reconstruir, y acá está este disco”.
Destacó el rol del músico rosarino Diego Olivero: “Es un hermano de la aventura, de la pasión y de la investigación del laboratorio musical. Lo llamé y le dije ‘vámonos’. Fuimos a un pueblito en el sur de Brasil y en diez días nos volvimos con el disco casi terminado”.
En cuanto a las canciones, detalló: “Finalmente decidí sacar un montón de cosas, desbarroquizar la música. Y salvo el tema ‘Universo’, que está inspirado en mi hermano Pablo Milanés, todo lo demás está hecho con la máxima austeridad compositiva que pude hacer hasta ahora”. Agregó que, más allá de haber grabado en Estados Unidos con Gustavo Borner, priorizaron la simplicidad técnica: “Al disco no le dimos respiro para opinar, que los detalles, que mejorar, a la mierda el ProTools. Fue tomar el toro por las astas, fue tocado y grabado en vivo, literalmente”.
La información oficial del lanzamiento indica que “Shine funciona como declaración de Fito hacia el mundo que nos rodea”. El disco está formado por trece temas que narran pasiones y conflictos, caos y redenciones de personas que encuentran un punto en común: aportar una luz y sentimientos fecundos ante la insensibilidad del mundo. Entre las canciones destacadas se mencionan “Río Místico”, “El honor de los lobos” y “Planeta azul”.
Fito también se refirió a una dedicatoria: “Es un disco clásico. Sentía que era un álbum de canciones y me faltaba algo para enrarecerlo. Pero hay un corte que nace de un mensaje de Whatsapp de Sofi Gala, donde me decía ‘Hablame’”. A partir de esa “orden, sentencia, humor”, compuso una música instrumental que se escucha entera al final, pero antes interviene por partes las canciones del disco. “Así que, sin más, el álbum está dedicado a Sofia Gala. Por su compañía, por su amor, por sus charlas. Por la compresión de este momento complejísimo que atravesamos juntos”.
Días antes, en su cuarto Movistar Arena sold out, Fito Páez despidió “Novela”, su disco anterior, tocándolo completo y luego realizando el show de la gira actual. En ese contexto declaró: “Despidamos ‘Novela’, un cuento de amor en tiempos de pulsión de odio”.
