El 22 de mayo de 1976, el exboxeador argentino Oscar Natalio Bonavena, conocido como «Ringo», fue asesinado en Nevada, Estados Unidos. A 50 años del hecho, se recuerda su trayectoria deportiva y su vínculo con el boxeo mundial.
Gustavo Grazioli / Especial para El Ciudadano
Oscar Natalio Bonavena nació en el barrio porteño de Parque Patricios, hijo de una lavandera y un conductor de tranvías. Trabajó como repartidor de pizza, empleado de carnicería y picapedrero antes de dedicarse al boxeo. Fue conocido como “Ringo” por su melena similar a la de Ringo Starr, baterista de Los Beatles. Se formó en el gimnasio del Club Atlético Huracán, fue campeón amateur y fue descalificado en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro de 1963 por morder a su contrincante, el estadounidense Lee Carr.
En el ámbito profesional, Bonavena enfrentó a Joe Frazier y Muhammad Alí. A Frazier lo derribó dos veces. Contra Alí, en el Madison Square Garden, perdió en el último round. “’¡You are a chicken, chicken! ‘¿Why you don’t go to Vietnam?’”, declaró Bonavena antes de la pelea.
Bonavena fue mediático y provocador. “Afuera, en la calle, soy un negocio que caminando. Tengo que ser como soy, porque la gente me quiere así”, afirmó. También se definió: “Mido 1,78. Soy todo viveza, menos en los pies. Le doy seis puntos a mi cara, de seis para abajo; tengo diez puntos en picardía; dos puntos en inteligencia; diez puntos en viveza. Ahora, si se suma picardía, inteligencia y viveza, son 22 puntos y esa es la gracia, juntar las tres. Si no las juntas sos un gil”.
En busca de una revancha con Alí, firmó un contrato con Joe Montano, promotor portorriqueño, que lo vinculó con el mafioso Joe Conforte, dueño del Mustang Ranch, prostíbulo y casino en Nevada. Allí, Bonavena se sintió alejado del boxeo. Su única pelea bajo la tutela de Conforte fue el 26 de febrero de 1976 contra Billy Joiner, a quien ganó por puntos. “Esto es un circo, amigo. Alrededor del ring hay mesas con platos de faisanes trufados, champagne, putas hermosas vestidas de gala, millonarios con guardaespaldas, camareras prácticamente en bolas sirviendo, risotadas, todo el mundo fuma habanos, cigarrillos o marihuana… Es una cagada, un desastre, ¿quién puede pelear así? Ah, si sobre el ring hacés algo que no les gusta te tiran con comida, con una pata de cordero. Pan y circo, viejo. Yo aquí no peleo más…”, declaró Bonavena en una llamada telefónica registrada por el periodista Cherquis Bialo.
El 22 de mayo de 1976, Bonavena llegó con su auto a Mustang Ranch y exigió ingresar para hablar con Conforte. William Ross Brymer, guardaespaldas de Conforte, disparó seis balazos con un rifle Remington 30-06. Uno de los disparos impactó en el pecho de Bonavena, atravesándole el corazón y causándole la muerte instantánea. Mientras su cuerpo yacía, su amigo Víctor Galíndez defendía su corona mundial de peso mediopesado en Sudáfrica.
El velatorio se realizó en el Luna Park, donde se estima que asistieron 150 mil personas. Su cuerpo fue cubierto con la bandera nacional y un banderín de Huracán. Existe una estatua en su homenaje en el estadio Tomás Adolfo Ducó.
