Un análisis inédito basado en el consumo eléctrico domiciliario detectó que la cantidad de inmuebles deshabitados duplica las cifras del último Censo, con diferencias marcadas entre el centro y los barrios periféricos.
Un estudio realizado por el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec), en conjunto con universidades y el Lincoln Institute of Land Policy, reveló que el 21,5% de las viviendas de Rosario se encontraban deshabitadas a septiembre de 2023. La cifra duplica el 11% registrado por el Censo 2022.
La investigación utilizó una metodología innovadora: analizar los consumos eléctricos de la Empresa Provincial de la Energía (EPE). Se consideró deshabitada toda vivienda con un consumo bimestral inferior a 100 kWh, equivalente al mínimo necesario para mantener una heladera encendida. A partir de allí, se clasificó la vacancia en tres categorías según el tiempo de desocupación.
Los resultados muestran una ciudad dividida. La vacancia de corto plazo, vinculada a mudanzas o demoras en alquileres y ventas, se concentra en el Distrito Centro y barrios de alto nivel socioeconómico como Pichincha, República de la Sexta y Arroyito. En cambio, la vacancia estructural —viviendas deshabitadas por más de un año— alcanza el 8,6% y se localiza principalmente en los distritos Sur, Sudoeste y Oeste, en barrios como Esteban Echeverría, Alvear y Godoy.
El informe también desmitificó la alta vacancia en Puerto Norte, donde el Censo 2022 indicaba muchas viviendas deshabitadas. Los registros eléctricos mostraron niveles bajos, debido a que varios edificios nuevos figuran como terminados pero aún no tienen servicio individual regularizado.
La vacancia crónica resultó estable: el 84,6% de las viviendas que iniciaron 2023 deshabitadas de forma estructural terminaron el año en la misma condición. Los especialistas concluyen que, para abordar el déficit habitacional, se requieren políticas que combatan el abandono, como penalizaciones fiscales, regularización de títulos y acciones contra la inseguridad en las zonas periféricas.
