InicioSociedadEstatuto del Periodista: 80 años de vigencia y los desafíos laborales actuales

Estatuto del Periodista: 80 años de vigencia y los desafíos laborales actuales

El Estatuto del Periodista Profesional, sancionado en 1944 y ratificado por ley en 1946, sigue siendo una herramienta jurídica para resolver litigios laborales de trabajadores de prensa, según especialistas. Un repaso por su historia y las condiciones laborales actuales del sector.

La precarización laboral en el periodismo no es un fenómeno nuevo ni exclusivo de la profesión. Los primeros antecedentes de disputa de los trabajadores de prensa se remontan a finales de la década del veinte, hasta que en 1938 se realizó un Congreso Nacional de Periodistas en Córdoba, cuna de la reforma universitaria.

De ese congreso surgió un borrador que, seis años después, se materializó en el Estatuto del Periodista, con una consigna clara: “El Estado garantiza la libertad de expresión cuando protege la labor de los periodistas y no a las empresas”.

En 1944, con el impulso del entonces coronel Juan Domingo Perón, se sancionó el decreto-ley 7.618 que sentó las bases para el reconocimiento legal de los trabajadores y las trabajadoras de prensa en la Argentina. Así, la sanción del Estatuto del Periodista Profesional (EPP), ratificado por ley en 1946 (Ley 12.908), fue una de las primeras medidas adoptadas por Perón desde la Secretaría de Trabajo y Previsión.

El historiador James Cane sostiene: “Los periodistas ocupaban una posición clave en la producción y circulación de dos mercancías fundamentales para la elaboración de cualquier proyecto político: información e ideología”.

En esa misma línea, el abogado laboralista Mariano Suárez remarca que “es una ley de una extraordinaria vigencia”. Y agrega: “Un acierto que tiene el Estatuto es que está escrito como una norma jurídica dinámica que permite incorporar los cambios tecnológicos y los cambios en las condiciones de trabajo sin necesidad de modificar la ley. Con un texto muy cercano al original, el Estatuto atravesó la llegada de la televisión, la irrupción de internet y la situación actual del periodismo sin necesidad de una reforma legislativa. Todos los días se utiliza para resolver litigios individuales y colectivos de trabajadores de prensa públicos y privados, y sigue siendo una herramienta útil”.

Los periodistas y comunicadores sociales, como trabajadores, no están exentos de los cambios en el mundo del trabajo que afectan las condiciones laborales y el mercado laboral. Según estudios recientes, la realidad laboral actual incluye pluriempleo, bajos salarios, condiciones de precarización y flexibilización, jornadas que exceden largamente las seis horas diarias, descansos reducidos, horarios irregulares, trabajos nocturnos, polivalencia de tareas y multifuncionalidad. Se trata de una profesión insegura, con tendencia al autoempleo, al subcontrato o al trabajo informal, con un perfil policompetente y multifunción.

En este contexto, especialistas plantean el desafío de volver a las fuentes: las leyes del trabajo deben regular las nuevas relaciones laborales. Particularmente en los trabajadores de prensa, muchos mantienen relaciones de empleo flexibles que redundan en condiciones de precariedad. Esto impacta no solo en la calidad del empleo sino también en la calidad de la información y la libertad de expresión, según se desprende del análisis.

La información es un derecho humano básico. Aquella disputa de hace más de 80 años sigue vigente, según concluyen los referentes del sector.

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