El presidente argentino mantuvo un saludo protocolar con el mandatario español en Madrid, pronunció un discurso con críticas al socialismo y reiteró la disposición a negociar por las Islas Malvinas.
El presidente Javier Milei participó este jueves en la XXX Cumbre Iberoamericana que se desarrolla en Madrid. En el inicio de la jornada, mantuvo un saludo protocolar y distante con el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, en la Galería de las Colecciones Reales.
Durante su alocución, Milei se refirió a las diferencias ideológicas con el mandatario español y afirmó: “El socialismo es fascista en política y el fascismo es socialista en economía”.
En esa línea, sostuvo que “ambas doctrinas concentran en manos de una minoría el control de las decisiones individuales y hacen de la dependencia económica un instrumento de dominación política”.
Asimismo, remarcó que las dos visiones “comparten el odio por el libre mercado, adoran la intervención del Estado, nacionalizan empresas, regulan la economía, controlan los medios de comunicación y se dedican a esparcir propaganda y adoctrinamiento”.
El mandatario también advirtió que “hay regímenes que invocan los derechos humanos mientras se encarcelan disidentes y silencian a la prensa” y consideró que las últimas elecciones en Chile, Colombia y Perú “impulsan una rebelión democrática contra el paternalismo y el abuso del poder”.
En otro pasaje de su intervención, Milei se dirigió al gobierno británico en relación con la disputa por las Islas Malvinas: “Al gobierno británico le reiteramos nuestra disposición a negociar de acuerdo con las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas. Londres tiene aquí la oportunidad de practicar el respeto por las reglas internacionales que con tanta frecuencia recomienda el resto del mundo”.
La participación de Milei en la cumbre incluyó contrastes protocolares: no asistió a la apertura en el Teatro Real ni a la cena de gala en el Palacio Real, pero mantuvo un encuentro con el presidente de Vox, Santiago Abascal.
El saludo entre Milei y Sánchez fue el primer contacto personal tras un año de tensiones diplomáticas. La recepción oficial fue encabezada por Sánchez junto al Rey Felipe VI y el secretario general iberoamericano, Andrés Allamand. Previamente, el canciller español José Manuel Albares recibió a Milei con un apretón de manos protocolar.
