Durante la cena anual de la Fundación Faro, el presidente Javier Milei se refirió al fallo que lo sobreseyó en la investigación por el token $LIBRA y afirmó que no habrá «piedad» con quienes, según su versión, intentaron perjudicar su investidura. En el discurso, a puertas cerradas, mencionó a varios periodistas e investigadores.
El presidente Javier Milei participó de la cena anual de la Fundación Faro, un espacio que encabeza el escritor Agustín Laje, realizada a puertas cerradas y sin acceso de la prensa acreditada. En ese marco, se refirió al fallo judicial que dispuso su sobreseimiento en la investigación por el token $LIBRA.
Según la exposición, Milei calificó la causa como un «intento de golpe de Estado por la vía institucional» y sostuvo que las fuerzas del oficialismo «no van a tener piedad» con quienes buscaron, de acuerdo con su interpretación, manchar la investidura presidencial. El mandatario argumentó que el expediente carecía de sustento probatorio y que la exposición mediática tuvo como objetivo desgastar el capital político del Poder Ejecutivo.
Durante el discurso, el Presidente mencionó a los periodistas Hugo Alconada Mon, Carlos Pagni, Paulino Rodrigues, Natalia Volosin y Luis Novaresio, entre otros, y se refirió a ellos con términos como «ensobrados, corruptos y mercenarios de la mentira». Además, pronunció la frase: «Hijos de puta que deben ser quemados en la hoguera».
El contenido de las declaraciones generó reacciones en entidades del sector periodístico, que se pronunciaron sobre el efecto de los dichos. El señalamiento a periodistas e investigadores se produce en un contexto de debate sobre los límites del discurso público y la relación entre el Poder Ejecutivo y la prensa.
Además del tema judicial, Milei repasó otros puntos de su agenda: renovó críticas a la inmigración en Europa, respaldó la candidatura de Flávio Bolsonaro en Brasil y reiteró el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, al afirmar que «tarde o temprano van a volver a ser nuestras por historia, por derecho y por geografía».
El eje central de la velada, según lo expuesto, estuvo vinculado a la confrontación con la oposición y con comunicadores, y a la promesa de acelerar el programa de gobierno sin ceder ante los sectores que el mandatario califica como «el estatus quo».
