El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, sostuvo que un atacante buscó hacer caer la aeronave de Flydubai que cubría la ruta Dubái-Tel Aviv y que fue desviada a Tabuk. La investigación sigue abierta y la empresa informó que los 180 pasajeros están a salvo.
Un vuelo de Flydubai que cubría la ruta entre Dubái y Tel Aviv aterrizó de emergencia en el aeropuerto de Tabuk, en el noroeste de Arabia Saudita, tras un incidente ocurrido durante el trayecto. El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, afirmó que un «terrorista» intentó estrellar la aeronave y asesinar a los 180 israelíes que viajaban a bordo.
El vuelo FZ1073, operado con un Boeing 737 Max 8, había despegado de Dubái con destino al aeropuerto Ben Gurion, en Tel Aviv. Aproximadamente dos horas y media después del despegue, la tripulación modificó el recorrido y solicitó un aterrizaje de emergencia. Datos de seguimiento de la aeronave mostraron un descenso pronunciado y una pérdida de varios miles de pies de altitud en un período breve antes de desviarse hacia Tabuk.
La aeronave transmitió señales de emergencia. Una de ellas correspondió al código 7700, utilizado para indicar una emergencia general, y posteriormente apareció el código 7500, asociado a una posible interferencia ilícita. Esas señales generaron preocupación sobre la posibilidad de un secuestro o una situación de riesgo a bordo.
Flydubai confirmó que el vuelo sufrió un «incidente» durante el trayecto y que aterrizó sin inconvenientes en Tabuk. La compañía informó que todos los pasajeros fueron contabilizados y se encontraban a salvo, y que sus equipos trabajaban junto con las autoridades correspondientes para esclarecer lo sucedido. El aeropuerto de Tabuk informó que el comandante y el copiloto presentaban heridas y fueron trasladados a un centro médico después del aterrizaje. No se informó oficialmente de pasajeros heridos.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, indicó que la situación estaba bajo control y que se tomaban medidas para garantizar el regreso seguro de los pasajeros israelíes. Israel activó medidas de seguridad y desplegó aeronaves militares mientras se intentaba determinar qué ocurría a bordo.
En un comunicado difundido después del aterrizaje, Ben Gvir vinculó el episodio con una posible acción terrorista. «Un terrorista quería estrellar el avión y asesinar a los 180 israelíes a bordo», afirmó. El ministro también sostuvo que el episodio debía llevar a Israel a revisar y reforzar su concepción de seguridad, agradeció a los pasajeros que intervinieron durante la emergencia y planteó que el país debía mantener su política de seguridad frente a las amenazas que enfrenta en distintos frentes de Medio Oriente.
La acusación de Ben Gvir debe diferenciarse de los datos confirmados hasta el momento. La investigación sobre lo ocurrido a bordo sigue en curso y las autoridades todavía deben determinar qué ocurrió exactamente dentro de la cabina, cuál fue el origen del enfrentamiento y cuáles fueron las intenciones del integrante de la tripulación involucrado. Versiones difundidas por medios israelíes señalaron que uno de los pilotos habría atacado al otro y que pasajeros y otros tripulantes habrían intervenido para recuperar el control de la situación. Esos detalles forman parte de la investigación y no todos fueron confirmados oficialmente por la aerolínea.
El dato confirmado es que el Boeing 737 Max 8 logró aterrizar de manera segura en Tabuk y que los pasajeros fueron contabilizados y se encontraban a salvo. El vuelo no continuó hacia Tel Aviv y las autoridades israelíes trabajan para coordinar el regreso de los viajeros. Mientras tanto, Flydubai mantiene la información pública centrada en los hechos confirmados: el avión sufrió un incidente durante el vuelo, fue desviado a Tabuk y aterrizó de manera segura. Las autoridades continúan trabajando para establecer qué sucedió dentro de la cabina y determinar las responsabilidades correspondientes.
