Comenzó este martes en el Centro de Justicia Penal de Rosario el debate oral por el homicidio del arquitecto Joaquín Pérez, ocurrido en octubre de 2021, y el de Ariel Simoncini, comisionista asesinado en una emboscada para robarle. En el mismo proceso es juzgado Cristian López, de 25 años.
Este martes comenzó en el Centro de Justicia Penal de Rosario el juicio oral por el asesinato del arquitecto Joaquín Pérez, ocurrido en octubre de 2021 en el barrio Arroyito, y por el homicidio de Ariel Simoncini, un comisionista de 54 años asesinado durante una emboscada para robarle en el marco de una falsa compra de una motocicleta. En el mismo debate es juzgado Cristian López, de 25 años, por ambos hechos.
Indiana La Rocca, viuda de Pérez, llegó al inicio del debate junto a familiares de las víctimas. «Estamos esperanzados, la evidencia está», declaró antes de ingresar. La mujer sostuvo que «la Fiscalía hizo un buen trabajo. Ahora nos queda atravesar este momento».
La Rocca indicó que el proceso obligará a las familias a volver sobre momentos que intentaron dejar atrás. «Serán días largos, quince días donde vamos a remover recuerdos, escuchar cosas que uno trata de ir tapando porque debemos sobrevivir», expresó.
«Estábamos totalmente desprotegidos. Todavía estamos, no es una sensación. No podés ir a guardar el auto a la cochera de tu casa y que te maten. Aparte, ya se lo habían robado. No era necesario matarlo», agregó.
La Rocca y Pérez tenían una hija de 2 años al momento del crimen. «Les seguimos mostrando que a pesar del dolor y los traumas, la vida es hermosa. Debemos seguir adelante, por ellos, por nosotras», afirmó.
La mujer destacó el aporte de quienes brindaron información durante la investigación. «La evidencia está, los testigos están. Ahora esperamos que el tribunal nos dé un poco de lo que merecemos. Estamos agradecidos por las personas que hablaron y se animaron», dijo.
Paula, viuda de Ariel Simoncini, puso énfasis en el aporte de los testigos de identidad reservada. «El testimonio de los testigos de identidad reservada fue muy valioso», señaló. Y agregó: «Cuando algo pesa en la conciencia… porque no es que robaron dinero, la plata se recupera».
La señora también se refirió a la diferencia numérica entre agresores y víctimas. «En el caso Joaquín asesinaron dos contra uno, en el caso de Ariel fueron cuatro personas contra uno. Podían haberlo golpeado incluso, pero nunca matarlo», sostuvo.
La Rocca resumió el reclamo de las familias con una pregunta: «Si ya habían robado, ¿cuál era la necesidad de matar?».
