InicioTecnologíaRecambio generacional en el campo: claves para preparar a la próxima generación

Recambio generacional en el campo: claves para preparar a la próxima generación

El consultor Mateo Hunicken expuso en el 5º Congreso Nacional Productores AFA 4.0 las pautas para planificar el traspaso de empresas agropecuarias familiares, con foco en la anticipación y las reglas claras.

El recambio generacional en una empresa agropecuaria familiar debe comenzar cuando los hijos ingresan al mundo laboral, según el consultor especialista Mateo Hunicken, quien participó del 5º Congreso Nacional Productores AFA 4.0. En una charla con La Capital, Hunicken sostuvo que planificar con anticipación, establecer reglas claras y generar espacios de conversación son claves para un traspaso ordenado.

“Siempre es importante empezar a hablar de este tema”, afirmó Hunicken tras su participación en el panel “Más allá del rinde: cómo se construye un campo que dure generaciones”. El especialista indicó que no existe una edad exacta para iniciar el proceso, pero consideró que el momento más adecuado es cuando los hijos se incorporan al mundo laboral. “Para mí, es el mejor momento porque están todos involucrados”, explicó.

En su experiencia, algunas familias comienzan la transición cuando los hijos tienen 12 años, mientras que otras lo hacen cuando los padres tienen 90 y los hijos entre 50 y 60. La diferencia, según Hunicken, radica en la posibilidad de anticiparse a los problemas. “Esto requiere encarar el tema a tiempo, con una planificación, poder empezar a pensar en el futuro, en la próxima generación, y ver cómo vamos a pasar a esa generación de la manera más sana”, sostuvo.

El desafío, dijo, no es solo decidir quién ocupará cada lugar, sino construir un proceso con objetivos, una visión compartida y reglas claras que cuiden a la empresa, la familia y la propiedad.

Conversaciones y conflictos

Uno de los obstáculos en las transiciones familiares es la dificultad para abordar temas que generan tensión. Hunicken señaló que no hay “buenos” y “malos”, sino integrantes de una misma familia y empresa que necesitan construir juntos. “El verdadero desafío es poder hablar desde la construcción y no desde el ego, desde el enojo o desde la ira”, señaló. Recomendó generar espacios específicos en la agenda familiar para tratar estos temas, con una agenda definida y frecuencia estipulada. “Cuando empezás a estipular esas reglas, te aseguro que se empieza a ordenar la relación, los indicadores y el campo empieza a producir mejor”, subrayó.

Particularidades del agro

Las empresas agropecuarias tienen características propias. Hunicken mencionó la histórica participación de las mujeres en los negocios familiares. “Me cuesta decirlo, es doloroso, pero es cierto que hay un cierto machismo en donde la mujer muchas veces no fue tenida en cuenta, no fue incorporada, y eso genera muchas heridas”, explicó.

Otro rasgo es la concentración de conocimientos y tareas en los fundadores. “Les cuesta delegar”, resumió. El recambio generacional implica un proceso personal: “Para encarar estos temas tenés que ser bastante humilde y saber que tu hijo también lo puede hacer bien”, planteó. Delegar implica aceptar que la próxima generación puede hacer las tareas de otra manera, no necesariamente peor.

Protocolos y tecnología

En las consultas, Hunicken encuentra preguntas recurrentes: “¿Realmente los puedo ayudar?” y “¿Cómo lo hacemos?”. Ambas reflejan falta de conocimiento sobre herramientas disponibles. “Hay una solución, hay un protocolo y una forma de trabajar estos aspectos”, explicó.

Los protocolos de empresas familiares son una herramienta clave, pero advirtió sobre el error de hacerlos complejos. “Lo importante es que el protocolo no sea hecho con inteligencia artificial, muy robusto o muy difícil de comprender”, señaló. El protocolo debe ser una herramienta sostenible, que establezca “las reglas de convivencia” de la empresa familiar.

En cuanto a tecnología, Hunicken indicó que hay fuerte inversión en equipamiento, pero falta en software, análisis de datos y sistemas de registro. “Sin registro no podés medir, sin medición no podés mejorar y no podés tomar buenas decisiones”, apuntó. La incorporación de tecnología puede mejorar la eficiencia y profesionalizar la gestión.

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