El Frente de Sindicatos Unidos (Fresu) reunió en Rosario a referentes sindicales de distintas regiones y actividades para avanzar en un plan de lucha que busca escalar desde paros regionales hacia una huelga nacional antes de fin de año.
El Frente de Sindicatos Unidos (Fresu) celebró un plenario federal en la sede de ATE Rosario, con la participación de dirigentes de sindicatos estatales, aceiteros, aeronáuticos, universitarios, de la salud y del sector fluvial. El encuentro tuvo como objetivo definir una estrategia de medidas de fuerza que comience con paros regionales y culmine en una huelga nacional antes de fin de año.
El reclamo central del Fresu es la recuperación del salario, con un planteo de ingreso mínimo de 3 millones de pesos. La agenda también incluye una solución para el endeudamiento de las familias, la defensa de la universidad y la salud pública, y el rechazo a las políticas del gobierno nacional.
Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE nacional y referente del Fresu, convocó a «profundizar la lucha para alcanzar el ingreso mínimo de 3 millones» y escalar las movilizaciones hasta llegar a una huelga general «antes de que venga el Papa para que lleva esta postal de lucha al mundo».
En relación con la reforma laboral, Aguiar recordó que el Fresu nació cuando comenzó su tratamiento como respuesta a la pasividad de la CGT. Sostuvo que «hay que voltearla convocando a la desobediencia, nadie tiene que pedir permiso para hacer una asamblea».
Aguiar afirmó que el plan económico «es la pistola en la cabeza que le ponen a las familias para que se endeuden» y que «el superávit de Milei y Caputo es un verso». Advirtió que «no hay equilibrio fiscal sino hay equilibrio social» y que el gobierno nacional traslada el ajuste a las provincias: «De cada 1.000 pesos que se cobran en impuestos, 800 quedan en Buenos Aires».
El referente señaló que el Fresu «pasó a la ofensiva» cuando aprobó su programa el 1 de mayo pasado. Reclamó un impuesto a la riqueza y el repudio a la deuda externa. Para el dirigente, «esta historia va a terminar inevitablemente con Milei y sus cómplices esposados de la Casa Rosada, y los trabajadores ingresando por la puerta grande». Agregó que el próximo gobierno «debe saber que el movimiento obrero lo espera movilizado para que se cumpla este programa».
Aguiar también se refirió al endeudamiento de las familias: «Hoy llegamos a Rosario también para impulsar y respaldar un paro regional antes de la huelga general. Vamos a avanzar con paros regionales en toda la Argentina. Tenemos que ser capaces de mostrar que existen dos Argentinas. ¿Cómo puede ser que a Mercado Pago le condonen en beneficios deudas por contribuciones sociales en más de 68.000 millones de pesos y las trabajadoras y los trabajadores no puedan llegar a fin de mes? Es mentira lo que dijo Milei de que nadie le puso la pistola en la cabeza para endeudarse a la gente. La pistola se la puso el presidente. Las políticas económicas de Milei y de Caputo se transformaron en una 9 milímetros que en este momento está apoyada en la sien de millones de argentinos».
Pablo Biró, secretario general de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), declaró que «el Fresu es una idea a la que le llegó la hora». Advirtió que «nadie negocia con débiles» y que el frente sindical «vino a levantar el perfil y sumar masa crítica». Señaló que «es una obligación moral cambiar este gobierno, lo vamos a interpelar con las huelgas y los vamos a ganar, y lo vamos a confrontar en las urnas y también le vamos a ganar».
Lorena Almirón, secretaria general de ATE y CTA-A Rosario, destacó la unidad de acción para «repudiar cada viaje del presidente a Rosario» y llamó «a derrotar al gobierno en la calle». Instó a realizar plenarios en cada lugar de trabajo para «construir un gran paro regional».
Marco Pozzi, secretario general del sindicato Aceiteros de Rosario (SOEAR), expresó: «No es un hecho menor que los compañeros nacionales vinieron a apoyar esto que estamos construyendo regionalmente. Ante la realidad que nos hostiga a las y los trabajadores estamos federalizando la construcción del Fresu para luchar por el Salario Mínimo Vital y Móvil tal como dice la Constitución Nacional». Reivindicó la huelga del Sindicato Docente de Tierra del Fuego y agregó: «Necesitamos iniciar un paro regional en Rosario. Antes de fin de año va a llegar ese paro nacional».
Rubén Lafuente, secretario general de la Unión Obrera Molinera, afirmó que no hay actividad exenta de la tragedia que viven los trabajadores y que «con este gobierno no hay negociación posible, lo único que entiende es la confrontación».
María Fernanda Boriotti, presidenta de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FESPROSA), recordó que el Fresu nació para luchar contra la reforma laboral, frente a un «exceso de diálogo con el gobierno» por parte de un sector del sindicalismo que aceptó una silla del Pacto de Mayo. «La reforma laboral nos sacó a la calle», dijo y denunció una crisis sanitaria y de empleo a nivel nacional: «Esto que nos hicieron en los últimos 36 meses no se va a revertir si no seguimos en la calle, esté quién esté».
Beatriz Introcaso, secretaria general de CONADU, se refirió a la lucha de los docentes universitarios para que el gobierno cumpla con la ley de financiamiento. Hugo Escobar, secretario gremial del SUPA Rosario, denunció un intento de intervención de la seccional local por parte de la federación nacional. Mariano Moreno, titular del Centro de Patrones y Oficiales Navales, señaló que el gobierno «entregó totalmente el río Paraná y ahora intenta eliminar el trabajo argentino de arriba de los barcos», impulsando la modificación a la ley de cabotaje. También hubo un rechazo generalizado a la intervención de la UOM.
