El actor y politólogo Martín Rechimuzzi presenta su obra «Alejandra» en Rosario, un espectáculo que aborda la salud mental y la locura desde una perspectiva crítica y humorística. En diálogo con La Capital, el artista reflexiona sobre el teatro como espacio de encuentro y la risa como vía para nuevos sentidos.
El actor y politólogo Martín Rechimuzzi presenta su obra «Alejandra» en la ciudad de Rosario. El espectáculo, que lleva dos años de recorrido, aborda la temática de la salud mental y la locura desde una perspectiva crítica y humorística. En una entrevista con La Capital, Rechimuzzi dialogó sobre la obra, el teatro como espacio de encuentro y la importancia de la risa.
«Alejandra» toma su nombre de una tía del actor, que falleció hace algunos años y que convivió con padecimientos de salud mental. A raíz de esa experiencia, Rechimuzzi comenzó a visitar instituciones psiquiátricas y a estar en contacto con quienes viven allí. Según el actor, la obra funciona como «una vía de acceso para pensar nuestras racionalidades» y una crítica a lo establecido como coherente, que a su vez funciona como «productor de locuras».
Dos años de recorrido
Rechimuzzi señaló que después de dos años de presentaciones, la obra le permitió entender que «no es una obra sobre la locura, sino una obra sobre la crítica a la cordura». El actor mencionó que ya realizó cerca de 80 funciones en distintas provincias argentinas, así como en Uruguay y España.
La obra combina un planteo teórico con elementos de comicidad. «Están esas posibilidades que también se habitan en la locura, que es la risa, la angustia, el miedo, la posibilidad de la crítica al sentido», explicó Rechimuzzi.
El teatro como espacio de encuentro
El actor destacó la importancia del teatro como espacio de reunión y presencia. «Hay una energía colectiva que se produce ahí en ese encuentro, todos atravesados por lo mismo pero de distinta manera», afirmó. En ese sentido, señaló que «la voluntad de volverse a reunir» se contrapone con «las presuntas reuniones que plantea la digitalidad».
Rechimuzzi también se refirió al impacto de la pandemia en la actividad teatral. «La pandemia vino a acelerar el modo de vida que tenía que suceder», sostuvo, y agregó que «las subjetividades tardan mucho más en acomodarse a esas estructuras». En ese contexto, mencionó la ansiedad y la depresión como «fenómenos a atender».
Risa y locura
Consultado sobre la relación entre el humor y la locura, Rechimuzzi afirmó: «La risa ofrece la posibilidad de otro sentido posible». Explicó que «para que haya risa tiene que haber un fenómeno de completitud» y que «en la locura hay risas». En ese sentido, señaló que «las estrategias de cura tienen que ver con reírse de algunas cosas, con no tomarlas en serio, porque el mundo de la seriedad, de las formalidades, de la coherencia es muchas veces el mundo que produce esas locuras».
El oficio del actor
Rechimuzzi expresó que lo que más le sorprende de su oficio es «la potencia del disfraz». «Al día de hoy cuando me pongo una peluca, unos dientes, y aparece otro espíritu que habla en uno, eso me sigue sorprendiendo», declaró. También destacó el deseo de la gente de «abrazarse en una ficción» y la importancia de «restituir el juego para todos los momentos de la vida».
