Un grupo de vecinos presentó un proyecto en la Municipalidad de Santa Fe para crear un Área de Protección del Paisaje Urbano en la Plaza San Martín, en el marco del proceso de restauración integral que lleva adelante el municipio.
La Municipalidad de la ciudad de Santa Fe avanza en la fase final del proyecto de restauración integral de la Plaza San Martín, uno de los espacios verdes con mayor valor histórico y patrimonial de la capital. En paralelo, un grupo de vecinos presentó un proyecto para crear en la plaza un “Área de Protección del Paisaje Urbano”.
El proyecto fue ingresado días atrás en el sistema de información de expedientes municipal. Consta de una veintena de carillas y está documentado con citas de publicaciones académicas y periodísticas sobre la historia del espacio público, e incluye un inventario de sus elementos patrimoniales más salientes.
La propuesta busca garantizar el cuidado de los elementos visuales, patrimoniales y simbólicos del lugar, en el marco del proceso participativo de restauración. Un Área de Protección del Paisaje Urbano sería una zona de la plaza destinada a conservar sus elementos históricos, culturales y arquitectónicos, con atención a la identidad visual y a los inmuebles antiguos circundantes.
La plaza está ubicada entre calles 1° Junta, Tucumán, 9 de Julio y 1° de Mayo. La rodean el edificio del Ministerio de Seguridad provincial, la sede de los Bomberos Zapadores, la escuela Sarmiento, la sede de la Masonería y el Patio Catedral.
“Dada la urgencia por las inminentes y abruptas transformaciones que están teniendo lugar en el área de influencia de la Plaza San Martín, vecinos y vecinas solicitamos que se estudie y se determine el área de valor patrimonial en base a los valores simbólicos y socio culturales predominantes”, argumentan los vecinos en el proyecto.
También se menciona “la vulnerabilidad del sitio, para lograr luego la definición de políticas de preservación o consolidación para su conservación”.
El Prof. Alejandro Damianovich, miembro de la Junta Provincial de Estudios Históricos de Santa Fe y académico de la Academia Nacional de Historia, asesoró en la propuesta. En diálogo con El Litoral, explicó: “Un área de protección del paisaje urbano patrimonial está dirigida a realizar las menores modificaciones posibles en lo que es hoy la Plaza San Martín, respetando sus elementos centrales (como el Monumento al Gral. San Martín); también, considerar el entorno inmediato, que se ha visto modificado notoriamente”.
Damianovich citó la construcción de edificios tipo torre como modificación del entorno. Además, señaló que “la escuela Sarmiento (que antes fue el Consejo General de Educación de fines del siglo XIX, demolido) rompió visualmente con lo que era un entorno clásico de la plaza, con el edificio de la Jefatura y la Catedral”.
“Y del otro lado está la sede de Bomberos -prosiguió-. Con todo, hay una serie de piezas escultóricas muy relevantes. Todo esto hace que la plaza sea un entorno paisajístico patrimonial que es lo que pretende custodiar con esta iniciativa”. Damianovich consideró que el municipio hizo una consulta participativa amplia.
Además del historiador, trabajaron en el proyecto la Museóloga y Gestora Patrimonial Natalia Guadalupe Guzmán, integrantes de la Asociación Amigos de Plaza San Martín, y vecinos y vecinas de la ciudad.
El municipio desarrolló un proceso participativo que incluyó encuestas puerta a puerta, reuniones con instituciones, una Asamblea Ciudadana, talleres estudiantiles y un foro abierto. La premisa fue construir el proyecto de manera colectiva antes de definir las nuevas obras.
Entre las obras proyectadas se incluyen la renovación de las veredas internas, la incorporación de jardines de lluvia y más vegetación para mejorar el drenaje, la ampliación del área de juegos infantiles con pisos de goma, la instalación de nuevo mobiliario de madera, mesas, sillas y un espacio destinado a mascotas, además del recambio y mejora integral de la iluminación.
En cuanto a los pedidos surgidos durante los encuentros, muchos coincidieron en preservar la identidad histórica del lugar.
El proyecto destaca que el Monumento al Gral. San Martín “por sí solo pierde valor y sentido si se lo descontextualiza del área que lo abarca. Por lo tanto, es de gran importancia preservar el carácter de área que la hace extensiva”.
El pedestal del monumento es de granito de la Cordillera de los Andes; los relieves de sus cuatro caras son “motivos artísticos insuperables”; el busto de la República burilado en la piedra con el laurel y el olivo, símbolos de la gloria y la paz; más la efigie de Minerva empuñando una lanza. También se menciona el escudo argentino grabado en la piedra, bajo el cual despliega las alas el legendario cóndor de bronce, y la placa del Ejército, fundida con materiales de un cañón de las guerras de la Independencia.
Además, se encuentra la obra del escultor Luis Falcini (1889-1973), “Laura”, fundida en aleación de base de cobre sobre una base tronco-piramidal de material revocado y pintado de blanco; y el carro de bomberos, acompañado del “Monumento al Bombero”, de autor anónimo, realizada en cemento. Dichas obras fueron restauradas en 2009 por Eduardo Gómez, restaurador del Museo Municipal de Artes Visuales “Sor Josefa Díaz y Clucellas”.
También se menciona lo que se conoce popularmente como “anfiteatro”, cuya denominación correcta es “Caja armónica o Retreta”, sitio donde se ubicaba la orquesta o banda militar. En la década de los años ‘60 se realizaron obras de remodelación “para llegar a la plaza que tenemos hoy, con una caja armónica más simple, que se continúa utilizando para eventos culturales”.
La propuesta de creación del “Área de Protección del Paisaje Urbano de la Plaza San Martín” y su incorporación al catálogo de bienes patrimoniales (Ordenanza Nº 12.784) de Preservación del Patrimonio Urbano Arquitectónico de la ciudad de Santa Fe se realiza en el marco del Art. 40 de dicha normativa.
Ese artículo establece que “la propuesta de creación de un Área de Protección del Paisaje Urbano puede ser iniciada por el Ejecutivo, por la Comisión de Patrimonio Urbano Arquitectónico, por el Concejo o por un grupo de vecinos u organizaciones que tengan un interés legítimo”.
La iniciativa “será evaluada por la autoridad de aplicación, a través de sus oficinas competentes. Para ello, se deberá realizar un estudio integral del área, pudiendo incluir los informes de las áreas técnicas que considere necesarias, como así también dictámenes expertos”.
El estudio integral deberá ser presentado ante la Comisión de Patrimonio Urbano Arquitectónico, la cual deberá emitir su dictamen. “Posteriormente a la intervención de la Comisión, la propuesta será presentada a la comunidad que habita en el área delimitada, mediante mecanismo de participación ciudadana convocada al efecto”.
Las opiniones u objeciones de los participantes no serán vinculantes. “Cumplimentado lo previsto, la propuesta será remitida al Concejo para su tratamiento, junto con el estudio de significado, el dictamen de la comisión de patrimonio urbano arquitectónico y un resumen ejecutivo de la instancia participativa realizada”, añade el artículo.
