En el marco del Día Mundial contra la Hepatitis, el Boletín Epidemiológico Nacional reportó 54 casos de hepatitis A, 352 de hepatitis B y 716 de hepatitis C hasta la semana 28 de 2026. El informe detalla la situación por tipo de virus y las recomendaciones para reducir riesgos.
Cada 28 de julio se conmemora el Día Mundial contra la Hepatitis, fecha establecida por la Organización Mundial de la Salud para concientizar sobre un grupo de enfermedades que afectan al hígado y que pueden avanzar sin síntomas evidentes.
En Argentina, hasta la semana epidemiológica 28 de 2026, el Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) N.º 818 registró 54 casos de hepatitis A, 352 de hepatitis B, 716 de hepatitis C y 9 de hepatitis E. El informe compara los acumulados con la mediana histórica entre 2022 y 2025: la hepatitis A se ubicó por encima de lo esperado, mientras que B y C se mantuvieron dentro de los valores habituales. La hepatitis E, con 9 casos, fue clasificada como de magnitud baja.
El documento aclara que los datos son parciales y están sujetos a modificaciones a medida que las jurisdicciones completan la carga de información. Por ello, las cifras permiten observar tendencias y orientar acciones sanitarias, sin constituir un balance definitivo.
La prevención varía según el tipo de hepatitis. La vacunación es una herramienta clave para algunas, mientras que en otras son fundamentales la higiene, el acceso a agua segura y las prácticas que reducen la exposición a sangre contaminada. Ante síntomas como cansancio persistente, náuseas, dolor abdominal u orina oscura, se recomienda consultar a un profesional para un diagnóstico adecuado.
El control prenatal es esencial para prevenir la transmisión materno-infantil. Hasta la semana 28 de 2026 se notificaron 12 casos de hepatitis B en embarazadas y un caso de transmisión vertical. El BEN no incluye recomendaciones específicas al respecto, por lo que se sugiere recurrir a guías de atención materna y neonatal.
La situación epidemiológica muestra un panorama heterogéneo. La hepatitis A presenta un acumulado superior al histórico, aunque las últimas cuatro semanas estuvieron por debajo de lo esperado. Las hepatitis B y C se mantienen dentro de los parámetros históricos, y la hepatitis E registra pocos casos.
