El reconocido publicista argentino Ramiro Agulla falleció este miércoles a los 62 años, tras ser internado por una neumonía que derivó en un shock séptico.
El publicista Ramiro Agulla, uno de los creativos más influyentes de la publicidad argentina de las décadas de 1990 y 2000, murió este miércoles a los 62 años. Según informaron fuentes cercanas a su entorno, había sido internado por una neumonía y su estado de salud se agravó hasta derivar en un shock séptico.
Agulla dejó una huella en la industria publicitaria con campañas que trascendieron la pantalla y pasaron a formar parte de la cultura popular. Entre ellas se destacan «La llama que llama», para Telecom, y el recordado spot de Fernando de la Rúa con la frase «Dicen que soy aburrido», una de las campañas políticas más recordadas de la democracia reciente.
El adiós de Carlos Baccetti
La noticia fue confirmada por allegados al publicista y rápidamente generó repercusiones en el mundo de la publicidad. Su histórico socio, Carlos Baccetti, lo despidió con un mensaje en redes sociales. «Feliz viaje hermano», escribió junto a una fotografía de ambos en sus primeros años como creativos.
En otra publicación compartió una antigua imagen de la identidad visual de la agencia Agulla & Baccetti y agregó: «Los amigos no desaparecen, solo mueren. Siempre vivo para mí».
El creador de campañas que marcaron una época
Nacido en Río Gallegos en 1964 y radicado desde niño en Buenos Aires, Agulla estudió publicidad en la Asociación Argentina de Agencias de Publicidad y comenzó su carrera profesional en la agencia León Chocrón. Más tarde trabajó en J. Walter Thompson hasta que, en 1994, fundó junto a Baccetti la agencia Agulla & Baccetti, que años después se integró al grupo internacional Lowe & Partners.
La dupla se convirtió en una referencia de la creatividad publicitaria argentina y obtuvo numerosos reconocimientos internacionales. El prestigioso Gunn Report llegó a ubicar a la agencia entre las mejores del mundo durante varias ediciones consecutivas.
«La llama que llama» y otros clásicos
Entre sus trabajos más recordados sobresale «La llama que llama», la campaña creada para Telecom/Personal que convirtió a los simpáticos personajes en un fenómeno popular. También fue autor de «El Oso», para Quilmes, otro de los comerciales más premiados y recordados de la publicidad argentina. En 2001 obtuvo un León de Oro en el Festival de Cannes con la campaña «Gueropa!», desarrollada para Renault Clio MTV.
Un pionero del marketing político
Además de su trabajo comercial, Agulla fue uno de los principales impulsores del marketing político moderno en Argentina. Su campaña para Fernando de la Rúa en las elecciones presidenciales de 1999 quedó grabada en la memoria colectiva con el eslogan «Dicen que soy aburrido». A lo largo de su carrera también trabajó para Carlos Menem, Francisco de Narváez, Sergio Massa, el expresidente chileno Sebastián Piñera, el mexicano Vicente Fox y el senador estadounidense John McCain.
En distintas entrevistas sostenía que, en política, las emociones pesaban más que los discursos. «No importa tanto lo que dicen los políticos, sino lo verosímil. La gente vota por otra cosa: busca a alguien a quien creer», había afirmado.
