El gobernador Maximiliano Pullaro y el intendente Pablo Javkin encabezaron el acto de inauguración de la restauración del Monumento Nacional a la Bandera en Rosario. Las obras, que demandaron once años de demoras, fueron concluidas con fondos provinciales.
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y el intendente de Rosario, Pablo Javkin, inauguraron este viernes la puesta en valor del Monumento Nacional a la Bandera. Durante el acto, Pullaro afirmó: “Necesitábamos tomar una decisión y lo hicimos con recursos de todos los santafesinos”.
El mandatario provincial vinculó la concreción de la obra con la administración de los fondos públicos. “Cuando se administra con austeridad los recursos públicos y no se roba, las obras se pueden hacer. En Santa Fe lo estamos demostrando”, señaló.
Por su parte, el intendente Javkin puso el foco en las demoras que sufrió la restauración. “Si hubiera sido el Obelisco, lo hubieran recubierto en oro, pero el Monumento Nacional a la Bandera en la ciudad de Rosario tuvo que esperar cuatro gobiernos nacionales y no se terminó”, afirmó.
Javkin recordó que la puesta en valor demandó casi once años de espera y cuestionó que el avance de los trabajos dependiera del interés circunstancial que despertaba la celebración del Día de la Bandera. “Pasaban los 20 de junio y, dependiendo de si asistía o no el presidente o la presidenta de la Nación, se pagaban un par de certificados y se empujaba un poquitito la obra o no se la empujaba”, sostuvo.
El intendente reveló que una conversación con Pullaro destrabó la situación. “El gobernador me dijo una mañana: ‘Terminemos nosotros el Monumento, lo vamos a hacer nosotros. Basta. Este 20 de junio el Monumento tiene que estar listo y tiene que estar inaugurado’”, relató.
Detalle de las obras
Las intervenciones comprendieron distintos sectores del edificio: el Propileo, el altar donde se rinde homenaje a los mártires; las escalinatas del patio cívico; el basamento de la torre central, con el grupo escultórico de Alfredo Bigatti y José Fioravanti; y la fuente del sector de la proa.
Entre las intervenciones más relevantes se destacan los trabajos en la Sala de las Banderas, donde se desmontaron y reacondicionaron vitrinas, se reemplazaron vidrios y marcos, se reparó el cielorraso y se ejecutaron tareas de pintura. También se restauraron la llama votiva y los elementos de bronce.
Se completó la restauración del mirador, incluyendo la recuperación de estructuras metálicas y la terminación del ascensor. En la Fuente de las Proas se realizaron tareas de impermeabilización, renovación de cañerías, instalación de un nuevo sistema de bombeo y colocación de luminarias, además de una rampa de acceso para personas con discapacidad.
Los trabajos incluyeron la renovación de instalaciones eléctricas, sanitarias y termomecánicas. Estuvieron a cargo de la empresa Dyscon S.A., seleccionada mediante licitación, con participación de especialistas en restauración.
Antecedentes de la restauración
El Monumento a la Bandera se inauguró el 20 de junio de 1957. Su construcción demandó catorce años y atravesó problemas de provisión de materiales, recortes presupuestarios, crisis políticas y el terremoto de Caucete de 1977, que destruyó las canteras de piedra sanjuaninas originalmente seleccionadas.
El proceso de restauración recién concluido transcendió cuatro gestiones presidenciales. En 2015, la expresidenta Cristina Kirchner prometió financiar la restauración integral. En 2016, el gobierno de Mauricio Macri firmó un convenio para iniciar las obras, que quedaron a mitad de camino. En 2018, el gobierno nacional prometió fondos sin concretarlos. A comienzos de 2020, el expresidente Alberto Fernández se comprometió a culminar los trabajos, sin resultados.
En 2024, el gobernador Pullaro y el exjefe de Gabinete Guillermo Francos acordaron retomar las obras con financiamiento nacional, pero el proyecto se paralizó por falta de pago. En marzo de 2025, la provincia asumió la finalización de los trabajos, que tenían un 30% de ejecución pendiente.
El ministro de Obras Públicas santafesino, Lisandro Enrico, destacó que el Estado asumió una deuda de $1.456 millones con la empresa contratista y destinó otros $2.600 millones para concluir la restauración. “Recuperar el Monumento a la Bandera era una responsabilidad histórica”, sostuvo.
Durante la jornada se habilitó la fuente de la proa, que quedará encendida de manera permanente, y por la tarde se realizó el encendido de la nueva iluminación ornamental. Las promesas de lealtad a la Bandera de este año se realizarán en el edificio restaurado.
