El juez Lisandro Aguirre dictó sentencia de 9 años de prisión contra Tadeo Azcurra, de 29 años, por el delito de abuso sexual con acceso carnal en perjuicio de una menor de siete años, ocurrido en abril de 2024 en un establecimiento educativo de la ciudad.
El fallo fue dictado por el juez Lisandro Aguirre tras un juicio oral. La Fiscalía y la querella habían solicitado penas de 15 y 18 años, respectivamente, mientras que la defensa, a cargo del abogado Santiago Banegas, reclamó la absolución del imputado.
La causa se inició en 2024 tras la imputación de Tadeo Azcurra por el delito de abuso sexual con acceso carnal en perjuicio de una niña de siete años. Según la hipótesis de la Fiscalía, el ataque ocurrió el 19 de abril de ese año dentro de un cuarto de limpieza del establecimiento educativo, lugar al que el acusado la habría llevado bajo el pretexto de «jugar un juego» tras facilitarle papel higiénico.
La investigación judicial comenzó formalmente el 20 de abril tras un aviso del Hospital de Niños “Dr. Orlando Alassia”, donde la menor fue trasladada por sus padres. En el nosocomio, el informe técnico bioquímico de los hisopados orales practicados a la niña arrojó un resultado positivo para la presencia de semen, convirtiéndose en una prueba biológica clave.
De acuerdo con el relato que la víctima le transmitió a su madre, el acusado —identificado por la menor como el «profesor Tadeo»— utilizó un elemento de distracción posterior al hecho, regalándole un chupetín luego de perpetrar el abuso en el sector de limpieza.
El representante legal de la escuela aportó a la causa los registros de las cámaras de seguridad del edificio. Las filmaciones confirmaron la secuencia descrita por la víctima: su entrada al baño, el diálogo mantenido con Azcurra y el posterior ingreso de ambos al depósito de desinfectantes y objetos de limpieza.
La menor atravesó dos instancias de entrevista en Cámara Gesell. Aunque en la primera declaración negó que se hubiera consumado el acceso carnal, en la segunda oportunidad admitió que el imputado le había introducido «algo» en la boca, aclarando que inicialmente ocultó este detalle por vergüenza y por temor a la reacción de sus progenitores.
Fuente: Zona Crítica
