Miles de mujeres y disidencias se concentraron en la plaza San Martín de Rosario para conmemorar un nuevo aniversario del movimiento Ni Una Menos. La movilización recorrió el centro de la ciudad y finalizó con la lectura de un documento.
Desde adolescentes en su primera marcha hasta mujeres con décadas de militancia, estudiantes, trabajadoras, jubiladas, madres, hijas y abuelas salieron a las calles de Rosario en un nuevo aniversario del movimiento Ni Una Menos. La plaza San Martín se llenó de manifestantes en contra de la violencia machista. Portaron banderas y carteles con distintas consignas, y reforzaron el reclamo de justicia por las víctimas de femicidio, como Agostina Vega, de 14 años, asesinada en Córdoba el 23 de mayo pasado, o Sophia Civarelli, de 22 años, cuya vida fue arrebatada por su pareja en un departamento del centro rosarino hace casi dos meses.
En la ciudad, la concentración en plaza 25 de Mayo comenzó pasadas las 15.30. El lugar se llenó de pañuelos violetas y de mujeres y disidencias de todas las edades. Se destacó la asistencia de varones, jóvenes y de mediana edad, que, aunque en número modesto, se sumaron este miércoles por la tarde.
Para las 16, la multitud comenzó a recorrer el centro rosarino. Una hora después, la gente siguió llegando a través de la peatonal Córdoba para sumarse a la marcha, que finalizó en plaza San Martín con la lectura de un documento de cierre. «¡Vivas, libres y desendeudadas nos queremos!», fue la consigna del onceavo aniversario de Ni Una Menos, movimiento que nació tras el femicidio de Chiara Páez, adolescente de 14 años oriunda de la localidad santafesina de Rufino.
De la movilización también participaron centros de estudiantes de distintas escuelas secundarias y facultades, organizaciones estudiantiles y partidos políticos de todos los colores. Sin embargo, las banderas partidarias no fueron las protagonistas: abundaron las manifestantes no agrupadas, autoconvocadas de manera espontánea.
Uno de los impulsos para participar fue el femicidio de Agostina Vega. Emma y Sol, dos estudiantes secundarias de 16 años, participaron de su primera movilización. En diálogo con La Capital, relataron que el caso de Vega las «obligó» a movilizarse. «Pasó lo de Agostina, y me empezaron a aparecer en redes un montón de casos. Es increíble cómo uno no se da cuenta, pero (los femicidios) pasan. Hay que verlo y tomar la decisión de salir a luchar por esto», expresó Emma. «Queremos dejar de salir con miedo a la calle», completó Sol. Ambas lucían pañuelos violetas en sus cabezas.
Isabella, de 18 años, que transita su primer año de facultad, también se sumó por primera vez. «Es la primera vez que quiero venir a una marcha, lo hago por lo de Agostina», declaró a La Capital, en referencia a la niña de 14 años asesinada por Claudio Barrelier, un conocido de su familia.
María decidió traer por primera vez a la plaza a Luz, su hija de dos años. «Quiero que desde una edad muy chica entienda que hay que pedir justicia e igualdad por nosotras, por todas las mujeres que no están acá hoy y para ser la voz de ellas», afirmó. «Vengo por mi hija, mi sobrina, mi hermana, mi mamá y todas mis amigas», agregó.
«Hijo bien criado no apoya el patriarcado», rezó el cartel que sostenía Renzo, de 6 años. Al igual que Luz, participó por primera vez de una movilización feminista junto a su mamá. Del nuevo aniversario participaron familias enteras: hijas, madres y abuelas.
«Ni una jubilada menos», expresó la pancarta que Graciela, militante por los derechos de las personas de la tercera edad, sostuvo durante toda la jornada. «Solo pedimos que nos dejen de matar, hace décadas que estamos pidiendo lo mismo», declaró a La Capital. «Vengo por mis hijas y mis nietas: quiero que la pibada viva bien, que estén tranquilas, que no tengan miedo», cerró.
A 11 años del primer Ni Una Menos, las cifras de femicidios continúan. Según datos de la asociación civil La Casa del Encuentro, entre el 3 de junio de 2015 y el 27 de mayo de 2026 se registraron 3.073 femicidios en Argentina. La organización calcula que durante ese período ocurrió un femicidio cada 31 horas. Las estadísticas incluyen femicidios vinculados, transfemicidios y travesticidios registrados en todo el país.
En Santa Fe, el Ministerio Público de la Acusación (MPA) confirmó una serie de 12 asesinatos de mujeres en Santa Fe desde el inicio del año. La cifra sigue la tendencia de la estadística total de 2025, cuando se confirmaron 30 muertes violentas. De acuerdo a los datos del organismo judicial, siete casos fueron definidos como femicidios por las fiscalías encargadas de las investigaciones en la provincia. El resto de las causas abiertas entre enero y mayo se dieron en contextos vinculados al desarrollo de economías ilegales.
