Ante un nuevo aniversario del 3J, la Red de Espacios de Masculinidades en Argentina (Rema) difunde un documento en redes sociales para adherir al reclamo Ni Una Menos.
Colectivos y redes de varones agrupados en la Red de Espacios de Masculinidades en Argentina (Rema) impulsan una adhesión pública contra los femicidios y las violencias machistas, en el marco de un nuevo aniversario del grito que reclama Ni Una Menos desde 2015. La iniciativa se formalizó tras una reunión virtual que mantuvieron los colectivos el lunes pasado.
El documento, titulado “Varones organizados contra los femicidios y las violencias machistas”, circula este 3 de junio en redes sociales. En él, los firmantes expresan su “apuesta a fortalecer, consolidar y expandir el trabajo en red entre colectivos de varones y círculos de hombres” y su “convicción de que las desigualdades y violencias de género son problemas estructurales y requieren de respuestas y soluciones estructurales”.
Asimismo, señalan que “el estado es responsable, y sin políticas públicas para el trabajo con hombres, toda apuesta autogestionada va a resultar insuficiente”. También manifiestan su “vocación por participar de estas luchas” y reconocen “nuestra desorientación e incomodidad sobre cómo hacerlo de manera respetuosa y efectiva”.
Luciano Fabbri, del Instituto Masculinidades y Cambio Social, afirmó que el encuentro virtual surgió con la idea de “aportar” y dar un “posicionamiento” respecto a la situación. Sostuvo que “hay una dimensión que estos colectivos trabajamos históricamente, que tienen que ver con los espacios de reflexión con la claridad de que es necesario romper la complicidad machista y los pactos de silencio”. Además, apuntó a la “inexistencia de políticas públicas orientadas justamente al trabajo con hombres, tanto en la dimensión más preventiva, como en su dimensión más de abordaje en casos en los que ya se ejerció violencia”.
Fabbri agregó: “Cuando hablamos de desigualdades y violencia de género, hablamos de un problema estructural y sistemático”. En ese sentido, declaró que “la exigencia al Estado, de implementar políticas públicas, es histórica, permanente” y que “atravesamos una coyuntura, con un gobierno que sistemáticamente desmantela todas estas políticas, las subestima, agravia a quienes de algún modo ponen sobre la agenda el problema; y otros gobiernos que quizás sin tener directamente esa política o discurso, abonaron al desfinanciamiento de esas políticas, en diferentes niveles del estado”.
