Kevin Agustín O. fue imputado como coautor del homicidio de Gabriel “Chiquillo” Saucedo, ocurrido el 8 de abril en la calle Tero al 9800. La fiscal Noelia Navone lo acusó de ser uno de los gatilleros que dispararon contra la víctima. El crimen se vincula a una banda narco de la zona.
Antes de que mataran a tiros a Gabriel “Chiquillo” Saucedo, asesinado en abril en barrio Gráfico, una mujer pasó por la puerta de su casa y mientras mantenía una videollamada con su hijo preso, gritó: “Chiquillo, a vos te voy a hacer dar un par de tiros”. Cuando la amenaza aún resonaba en el aire y la familia del muchacho estaba reunida en la vereda, al menos dos atacantes se acercaron y abrieron fuego contra el carrero de 33 años. La fiscal del caso imputó este lunes a un acusado de realizar los disparos que expusieron a una banda narco de la zona.
El imputado se llama Kevin Agustín O. y quedó en prisión preventiva por dos años. La fiscal Noelia Navone lo acusó de haber sido uno de los gatilleros que irrumpieron a tiros el 8 de abril pasado en la calle Tero al 9800. Un proyectil alcanzó en la cabeza a Saucedo, quien falleció horas después en el Hospital Clemente Álvarez. El crimen ocurrió poco después de una pelea entre dos grupos de mujeres, conflicto que expuso a una violenta banda narco con uno de sus referentes preso. Por el caso ya había sido detenida una chica menor de edad.
Al día siguiente del asesinato, las hermanas de Saucedo contaron que todo comenzó esa tarde con una pelea. “Mis dos hermanas y mi cuñada fueron al kiosco a comprar para cocinar. Viene esta gente y se empezaron a hacer las malas con mis hermanas. Se pelearon mano a mano pero después fueron a buscar a toda su banda», describió una allegada a Chiquillo.
El grupo, según indicaron, respondía a Brian “Gringo” Itre, un joven preso en la cárcel de Piñero y que en septiembre pasado fue imputado por narcomenudeo en la zona. En el barrio aseguraron entonces que esta familia, ligada a otro preso por narcotráfico, ganó poder al desplazar al histórico clan Villalba, otra familia ligada al comercio de drogas.
Luego de la pelea en el quiosco, según los familiares, la madre de Itre se presentó en la casa de Saucedo y lo amenazó con disparos mientras realizaba una videollamada con su hijo detenido. Esta mujer, Analía Liliana I., fue detenida a las dos semanas.
“Más tarde estábamos en la vereda y aparecieron dos en bici y dos corriendo, que estaban encapuchados y empezaron a tirar”, relató a este diario una testigo. Contó que después le dispararon a Chiquillo, que estaba en un baldío frente a su casa y una bala le impactó en la cabeza.
La familia del joven asesinado había realizado denuncias a partir de hechos violentos que podían comprometer al vecindario. Presumían que ese precedente pudo motivar el conflicto que derivó en el crimen del carrero.
Tras la audiencia imputativa, realizada este lunes en el Centro de Justicia Penal, Kevin O. fue imputado como coautor de un homicidio doloso agravado por el uso de arma y por la participación de un menor de edad. La jueza Trinidad Chiabrera formalizó el trámite y dictó la prisión preventiva del acusado por el plazo legal.
