El gobierno de Santa Fe propuso aumentar la mezcla obligatoria de biodiésel en gasoil del 7,5 % actual al 15 %, en el marco del debate nacional por una nueva ley de Biocombustibles.
El gobierno de Santa Fe volvió a plantear que la provincia “tiene capacidad para producir más biodiésel y generar empleo. Por eso proponemos un corte del 15 % y una división del mercado que permita convivir a todos los actores”, según declaró el ministro de la Producción, Gustavo Puccini.
La definición se produjo en momentos en que senadores del oficialismo impulsan en el Congreso un nuevo proyecto de ley de biocombustibles. La iniciativa, presentada por Patricia Bullrich, propone sustituir el actual régimen por un sistema “dinámico, eficiente, desregulado y libre”, habilitando mayor participación del sector privado y promoviendo inversiones en bioetanol, biodiésel, biometano y combustibles sostenibles de aviación (SAF).
En ese contexto, el Gobierno de Santa Fe sugirió varios cambios. Entre ellos, elevar el corte de biodiésel en surtidores a un 15 %, contra el 7,5 % actual y por encima del 10 % que prevé la iniciativa nacional. Desde el Ministerio de Desarrollo Productivo señalaron que el escenario internacional potencia el nivel de competitividad de los combustibles renovables frente a los fósiles y genera “una oportunidad inédita”.
Puccini remarcó que “las energías renovables hoy son competitivas y Argentina puede posicionarse como líder en vectores energéticos sustentables. Santa Fe tiene toda la cadena productiva instalada; no podemos resignarnos a tener plantas cerradas”.
El presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA), Gustavo Idígoras, alertó sobre la situación crítica que atraviesa el sector del biodiésel en Santa Fe y aseguró que “el 90% de las fábricas están apagadas”. En declaraciones a Cadena 3, explicó que la actual ley de biocombustibles “es obsoleta” y no permite que las grandes plantas del Gran Rosario puedan abastecer el mercado interno con precios más bajos que el gasoil importado.
Para la Provincia, el biodiésel representa además una herramienta económica estratégica: reduce importaciones de gasoil, genera ahorro de divisas, sostiene empleo industrial y fortalece economías regionales. Como referencia, recordaron que Brasil avanzará este año con un corte obligatorio del 15 % (B15) y proyecta llegar al 20 % en 2030.
El diputado santafesino Pablo Farías, perteneciente al bloque Provincias Unidas y presidente de la comisión de Pymes, afirmó que “Argentina debería estar produciendo todo lo que pueda en biocombustibles y combustibles alternativos, y exportando petróleo. Hoy nos convendría eso y no estar importando cantidades todavía tremendamente grandes de combustibles fósiles”. Farías recordó que actualmente el corte obligatorio “por decreto está establecido en 7,5%” y aseguró que durante un encuentro legislativo hubo coincidencias en avanzar hacia un 15%.
El legislador explicó que existen dos iniciativas en discusión: un proyecto presentado en el Senado por Patricia Bullrich y Ezequiel Atauche, y otro impulsado en Diputados por Gutiérrez, junto a legisladores de distintos bloques. “Son esquemas claramente diferentes. El proyecto del Senado propone reemplazar la actual Ley 27.640 con un nuevo marco regulatorio y establece porcentajes de corte inferiores al 10%, mientras que el proyecto de Diputados plantea elevar progresivamente los cortes obligatorios hasta alcanzar el 15% para biodiésel y bioetanol”, detalló.
El principal cuestionamiento santafesino apunta al tratamiento desigual entre bioetanol y biodiésel dentro del proyecto nacional. Mientras se propone una mezcla del 15 % para bioetanol en naftas (E15), se mantiene un tope del 10 % para biodiésel en gasoil (B10). “Existe una asimetría regulatoria sin sustento técnico. Mantener el corte en 10 % es un retroceso porque no absorbe la capacidad instalada ni incentiva nuevas inversiones. Para atraer capitales y modernizar la industria es indispensable fijar un piso obligatorio del 15 %; la normativa técnica ya permite mezclas de hasta el 20 %”, afirmó Puccini.
Las cinco modificaciones que propone Santa Fe son las siguientes:
- Subir el corte al 15% y avanzar hacia B20: elevar inmediatamente el corte mínimo obligatorio al 15% (B15) y habilitar un esquema gradual hasta el 20 % cuando el biodiésel local resulte más competitivo que el gasoil importado.
- Reservar participación para productores independientes: destinar un 40 % del mercado a empresas no integradas, mediante licitaciones transparentes y límites de participación económica. El restante 60 % quedaría para industrias integradas y refinadoras.
- Limitar la discrecionalidad estatal: la Secretaría de Energía solo pueda reducir temporalmente los porcentajes obligatorios ante emergencias de abastecimiento y por un máximo de 90 días.
- Incentivar combustibles de nueva generación: incorporar beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) a proyectos vinculados con Diésel Renovable (HVO), Combustible Sustentable para Aviación (SAF) e Hidrógeno Verde (H2V).
- Garantizar competencia en materias primas: evitar posiciones dominantes sobre insumos estratégicos, como aceite de soja y metanol, asegurando abastecimiento y reglas de precio transparentes para productores independientes.
