El organismo clave para la identificación de nietos y nietas apropiados durante la última dictadura alertó que no podrá cumplir con las medidas judiciales por la situación presupuestaria.
El Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) se encuentra en una situación crítica. Según una nota enviada por su directora, Mariana Herrera Piñero, a tribunales y juzgados federales, la institución no podrá llevar adelante la toma de muestras biológicas necesarias para causas de lesa humanidad debido a restricciones presupuestarias.
El documento, titulado “situación presupuestaria crítica del BNDG y su impacto en el cumplimiento de mandas judiciales”, fue remitido el viernes pasado. La Unidad Especializada para Casos de Apropiación de Niños durante el Terrorismo de Estado (Uficante) y la Unidad de Asistencia para causas por violaciones a los derechos humanos de La Plata ya realizaron presentaciones al respecto.
Desde la asunción del presidente Javier Milei, el BNDG sufrió un recorte del 57,3% en términos reales, según un informe del grupo Economía, Política y Ciencia. Los gastos de funcionamiento cayeron un 65,8% en tres años y la masa salarial un 46%. Además, la dotación de personal se redujo un 34% entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025.
Esta falta de fondos afecta tareas básicas como limpieza, vigilancia y mantenimiento del edificio, lo que pone en riesgo la cadena de custodia de las muestras biológicas almacenadas, incluyendo sangre, hisopados bucales y restos cadavéricos. También impide que los expertos viajen a tomar muestras en distintas provincias.
En mayo de 2025, el Decreto 351/2025 reestructuró el BNDG, transformándolo de organismo descentralizado a desconcentrado, lo que profundizó su vulnerabilidad. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos ya había expresado su preocupación por el impacto de estos ajustes en la búsqueda de los más de 300 nietos y nietas que aún faltan identificar.
