La marca rosarina de indumentaria Laundry, controlada por Xoxo SA, ingresó en concurso preventivo de acreedores tras un proceso de reconversión que incluye el reemplazo de producción local por importación asiática y una reducción de personal.
La conocida marca rosarina de indumentaria Laundry, controlada desde 2022 por la firma Xoxo SA, ingresó en concurso preventivo de acreedores al cabo de un proceso de reconversión que incluye, desde hace dos años, el progresivo reemplazo de la producción local por importación asiática y una sensible reducción de personal.
La apertura del concurso fue dispuesta por el Juzgado de Primera Instancia de Distrito en lo Civil y Comercial de la 5ª Nominación de Rosario, a cargo de la jueza Lucrecia Mantello. La estrategia de Laundry es la misma que la de cada vez más sectores otrora manufactureros argentinos: reconvertirse en importadores, desmantelar estructuras fabriles y centrarse en la comercialización y la logística.
XoXo, la empresa dirigida por Pablo Beltrán que se hizo cargo de la marca tras una división societaria en plena pandemia, acumula una deuda cercana a los 1.791 millones de pesos. La firma adjujo que no puede pagarla y solicitó el concurso preventivo. Fuentes judiciales estiman que XoXo carga con un patrimonio neto negativo de 1.500 millones de pesos, y que la mayor parte del pasivo, unos 760 millones, es por deudas tributarias. El resto se compone de unos 426 millones de pesos por compromisos financieros y préstamos por unos 414 millones.
Tras la presentación del pedido de convocatoria, la firma de ropa tiene plazo hasta el 21 de mayo del año próximo para explicitar una propuesta de pago a sus acreedores. En ese proceso, el 3 de julio es la fecha límite para verificar el crédito y el 4 de septiembre para los informes individuales (el general debe presentarse antes del 30 de octubre).
Mercado interno de consumidores con poder adquisitivo en retroceso e imposibilidad de competir con los productos asiáticos son los argumentos de Laundry, y del resto de las empresas que migran de productoras a importadoras. La fábrica de la marca de ropa, lanzada por el empresario textil Orlando García en 2000, estaba en calle Brown al 2900. Con el achique y transformación, se mudó a un depósito de menor envergadura de Alem al 2000 que ahora funciona como logístico. Ya no hay máquinas.
Laundry no cierra. La marca sigue, pero con su etiqueta sobre indumentaria producida principalmente en China. Una de las consecuencias de la migración es la necesidad de menos personal. De los cerca de 100 trabajadores que llegó a tener XoXo, quedan solo 19. En ese punto, de acuerdo a fuentes de la empresa, no hay deudas: las desvinculaciones, dicen, se hicieron mediante acuerdos y retiros consensuados, con salarios e indemnizaciones al día y escaso conflicto judicial.
El cambio de esquema también alcanza a la red comercial. De la dinámica de apertura de locales, en Rosario y alrededores, hacia las franquicias, la distribución mayorista y la venta online. Mínima estructura. Hoy, la marca tiene cinco locales propios y otras tantas franquicias.
