Brian “Gringo” Itre, detenido por narcomenudeo, fue acusado de amenazar desde la cárcel a un vecino de barrio Gráfico para sacarle dinero y una moto. Su madre quedó señalada como parte de la maniobra y ambos seguirán presos.
Dos miembros de una familia dedicada al narcomenudeo en el barrio Gráfico, zona oeste de Rosario, fueron imputados por una maniobra extorsiva realizada mediante videollamadas desde la cárcel. Se trata de un hombre que está preso en Piñero y su madre, recientemente detenida cuando el clan quedó expuesto ante las denuncias de familiares de la víctima de un homicidio.
Analía Itre, de 47 años, y su hijo Brian «Gringo» Itre, de 27 años, fueron imputados este miércoles cuando la Fiscalía les atribuyó los delitos de extorsión y amenazas simples. El juez Florentino Malaponte confirmó la prisión preventiva por el plazo de ley para ambos.
Brian Itre está preso en la cárcel de Piñero desde septiembre pasado, cuando fue imputado por narcomenudeo. Su madre fue aprehendida la semana pasada tras una investigación iniciada a miembros de la familia que fueron denunciados por testigos del asesinato de Gabriel «Chiquillo» Saucedo, ocurrido el 8 de abril pasado.
Investigadores de las fuerzas de seguridad vinculan a Brian Itre con una estructura superior en la que aparece como presunto jefe Jonatan «Gordo» Brezik. Se trata de un preso de la cárcel federal de Resistencia, Chaco, acusado de encabezar una organización dedicada a la venta de drogas y usurpaciones y caracterizada por sus métodos violentos para saldar disputas o incluso someter a sus propios miembros. Itre, desde Piñero, sería el referente de una gavilla familiar que tomó la posta del narcomenudeo en el sector de barrio Gráfico conocido como la toma de Magaldi por los terrenos donde se construyeron viviendas irregulares.
Tanto los comentarios de los vecinos como la investigación más reciente ubican a este hombre como alguien que continúa ejerciendo poder mediante el contacto con sus familiares por videollamadas.
En septiembre pasado quedó preso por narcomenudeo pero en el barrio aseguran que su familia continuó a cargo de la venta de droga minorista en ese sector del oeste profundo de Rosario. Una versión indica que se ganaron su lugar al desplazar al histórico clan Villalba, otra familia ligada al narcomenudeo y con varios integrantes asesinados o presos.
Este miércoles la Fiscalía expuso una causa que confirma que Itre, a pesar de estar privado de la libertad, continuaba delinquiendo. Lo hacía con el histórico método que conecta a las cárceles con los delitos callejeros: las comunicaciones por medio de celulares que ingresan al penal a pesar de los supuestos controles exhaustivos.
En este caso le atribuyeron estar detrás de una extorsión a un vecino. Todo comenzó el 3 de febrero pasado cuando, entre las 15 y las 18, una mujer que actualmente tiene pedido de captura fue a un domicilio del barrio a intimidar a un hombre. Allí le dijo que alguien quería hablar con él mediante una videollamada: se trataba de Brian Itre, quien en un primer momento lo amenazó de muerte. Minutos más tarde otro hombre volvió al mismo lugar y con el mismo método conectó a la víctima con el recluso, quien lo amenazó para obligarlo a entregarle su moto. En ese marco, de acuerdo a lo expuesto por la Fiscalía, la víctima realizó una transferencia de dinero a una cuenta con CVU perteneciente a Analía Itre, la madre de Brian.
Un método similar, mediante videollamadas, utilizaron el 8 de abril para amenazar a los familiares de Chiquillo Saucedo antes de cometer el homicidio. Gabriel Osvaldo «Chiquillo» Saucedo, un carrero de 33 años, fue asesinado a balazos el 8 de abril pasado. Al día siguiente sus familiares contaron que el origen inmediato del crimen fue una pelea entre mujeres. «Mis dos hermanas y mi cuñada fueron al kiosco a comprar para cocinar. Viene esta gente y se empezaron a hacer las malas con mis hermanas. Se pelearon mano a mano pero después fueron a buscar a toda su banda», describió una allegada a Chiquillo. Esa banda de la que habló serían los familiares del recluso Brian Itre.
«Chiquillo a vos te voy a hacer dar un par de tiros», dicen que le dijo la madre de este joven, es decir la mujer detenida este miércoles, al hombre que finalmente resultó asesinado. Aseguran que hizo esas amenazas mientras mantenía una videollamada con su hijo preso. «Más tarde estábamos en la vereda y aparecieron dos en bici y dos corriendo, que estaban encapuchados y empezaron a tirar», relató la testigo. «Después tiraron contra Chiquillo, que estaba en el baldío de enfrente y le dieron en la cabeza», agregó.
