La combinación de eventos masivos, el auge de la movida electrónica y una mejora en la percepción de seguridad posicionan nuevamente a la ciudad como opción accesible y atractiva para grupos de amigos.
Un grupo de ocho amigos de Buenos Aires, todos cercanos a los cuarenta años, debate dónde organizar la despedida de soltero de uno de ellos. Mientras uno propone Mar del Plata, otro sugiere Rosario. Se evalúan costos y distancias, y finalmente gana la Cuna de la Bandera, a poco más de tres horas por autopista. La ciudad cercana que ofrece opciones de turismo gastronómico, paseos, entretenimiento y vida nocturna vuelve a estar en la conversación como destino posible para una escapada entre amigos.
El cambio en el escenario de seguridad aparece como uno de los factores centrales para explicar la reactivación del movimiento turístico. A esto se suman la variedad de shows, recitales, eventos y la fortaleza de la movida electrónica. Durante años, Rosario tuvo un fuerte atractivo vinculado a la noche, aunque ese fenómeno se debilitó por el impacto de la inseguridad y la caída de la oferta nocturna. Sin embargo, desde hace algunos meses empezaron a aparecer señales de reactivación: se mueven los alquileres temporales de departamentos bien ubicados, casas quintas, hotelería y hostels con contingentes ligados al entretenimiento.
“Están habiendo buenas fiestas, grandes. Al porteño le gusta la movida de Rosario y, además, es mucho más barata que Buenos Aires. Una mesa VIP acá puede salir la mitad, y el tema económico pesa mucho. Está trayendo mucha gente también de Santa Fe y Córdoba”, comentó Pedro Etchandy, gerente del hotel Ros Tower. El hotel está trabajando con el centro de convenciones Metropolitano y referentes del circuito de electrónica para ofrecer paquetes que incluyen mesas en fiestas y alojamiento, pensados especialmente para público de Buenos Aires.
Más allá de que ningún actor del sector afirmaría que no existen hechos delictivos, las fuentes consultadas indican que lo que se modificó de manera evidente es la percepción general: aquella sensación de inseguridad extendida, que tiempo atrás y con pico en marzo de 2024 parecía atravesar todos los ámbitos, hoy perdió intensidad. Ese cambio de clima empieza a incidir directamente en las decisiones de quienes evalúan la ciudad como destino.
El impacto también se percibe en otras modalidades de alojamiento. La corredora inmobiliaria María Belén Rivero señaló: “Años atrás Rosario estaba de moda, sobre todo por la noche. Venían muchos porteños y cordobeses. Después, el tema de la inseguridad la frenó bastante. Ahora, de a poco, empiezo a notar una reactivación, sobre todo como destino para grupos de amigos. Cada vez hay más pedidos de casas grandes, en zonas como Fisherton o Funes”.
Manuel González Sabathié, parte de un equipo que ofrece servicios de alquiler temporario desde 2013 bajo las marcas Rent House, Summer House y Despedite Rosario, explicó que su servicio no es solo alojamiento sino un paquete completo para grupos. Los picos de demanda se dan cuando hay eventos puntuales como fechas con DJs, recitales grandes o partidos de fútbol importantes, que llenan la ciudad y se reflejan directamente en la ocupación hotelera y de alquileres temporales.
