El artista porteño lanza un trabajo discográfico donde explora la identidad nacional a través de una mixtura de géneros, buscando una voz propia dentro de la tradición folklórica argentina.
El músico y productor Broke Carrey, nombre artístico de Manuel Peña, ha publicado recientemente su disco «Hijo del País». En este material, el artista, originario del barrio de Boedo en Buenos Aires e integrante del colectivo Bohemian Groove, aborda una narrativa de la Argentina actual mediante una fusión de folklore, trap, rap y pop.
El proyecto se inscribe en una línea de artistas que, provenientes de otros géneros, han recurrido al folklore para contar el país, siguiendo una tradición que incluye a figuras de décadas pasadas. Carrey, cuya base está en la música urbana, propone en este trabajo una reconstrucción sonora que evita, según sus propias palabras, caer en un «cosplay de gaucho» o en fórmulas completamente digeribles para la industria masiva.
«El disco es un punto de partida, siento que artísticamente por primera vez toqué tierra firme», declaró el artista en una entrevista. La idea del álbum surgió al ver un póster con la frase «hijo del país», lo que le dio el título y el concepto central: una reflexión sobre la convivencia y las identidades diversas dentro de un mismo territorio.
Carrey explicó que, tras su EP «Río de la Plata», buscó una perspectiva menos confrontativa y más enfocada en la experiencia compartida. Canciones como «Miguelito» fueron creadas desde un lugar de disfrute, pero sin renunciar a un mensaje potente. El disco abre con una intro titulada «Nuestro», que incluye una frase de Facundo Cabral, estableciendo el tono de la obra.
«Hijo del País» se presenta como un material que dialoga con otras producciones contemporáneas y que, a través de sus personajes y relatos, aspira a convertirse en una fotografía sonora de su tiempo.
