Santa Clara del Mar y Mar del Plata son destinos elegidos por los pescadores para realizar excursiones en busca de diversas especies marinas, bajo estrictos protocolos de seguridad y con opciones para todos los niveles.
La pesca embarcada es una de las actividades deportivas más populares entre los aficionados, quienes eligen en cualquier momento del año las localidades bonaerenses de Santa Clara del Mar y Mar del Plata para adentrarse en el océano. Por su riqueza ictícola e infraestructura, estas dos ciudades de la Costa Atlántica se han consolidado en los últimos años como destinos predilectos para la pesca deportiva de altura, media altura y variada.
La actividad consiste en una excursión en embarcaciones como barcos, lanchas, semirrígidos o gomones, que pueden medir entre 6 y 13 metros de eslora. Los grupos, de 4 a 12 personas, suelen partir al amanecer hacia puntos del mar seleccionados según la época del año, combinando la práctica deportiva con el disfrute del paisaje marino.
Las salidas se realizan desde el puerto de Mar del Plata o desde Santa Clara del Mar, donde puestos de la Prefectura Naval Argentina controlan el cumplimiento de las medidas de seguridad antes de cada zarpe. Esta modalidad de pesca permite buscar ejemplares en distintos sitios y profundidades. En los meses cálidos, es posible encontrar especies como salmón de mar, meros, lenguados, cazones, anchoa de banco, brótola y corvinas. Durante el invierno, entre las especies capturadas se destacan el pejerrey, besugo, mero, chernias, palometa, gatuzos y salmón.
Bimbo, un guía con diez años de experiencia en la zona, explicó que las excursiones son de pesca variada, siendo la corvina predominante en verano y la pescadilla en invierno. «En un día de pesca se pueden capturar hasta 10 especies diferentes», señaló, aclarando que para especies de tiburones protegidas, como bacota, escalandrum, gatopardo o martillo, se aplica el principio de «devolución obligatoria». Destacó que este proyecto de conservación es un trabajo conjunto entre biólogos y pescadores de la zona. La actividad depende en gran medida de las condiciones climáticas: «Vivimos mirando el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y sus mareas», añadió.
Las excursiones tienen una duración de 4 a 5 horas, se programan con al menos 24 horas de anticipación y generalmente incluyen caña, reel, bebida y comida a bordo, aunque muchos aficionados prefieren llevar su propio equipo. Mariano, de la empresa de excursiones «El Salvador» en Santa Clara del Mar, detalló que cuentan con un semirrígido para 10 personas y equipos adaptados a la zona. «Una vez finalizada la excursión se pueden llevar el pescado como lo capturó o se lo limpiamos, le hacemos el fileteado y se lo lleva listo para cocinar», comentó.
Todas las embarcaciones zarpan bajo supervisión de Prefectura y cuentan con elementos de seguridad como chalecos salvavidas, silbato, espejo, bengalas, brújulas, GPS, comunicación VHF, celulares y herramientas de geolocalización para cada tripulante.
Desde la costa de Mar del Plata, específicamente desde la zona portuaria, zarpan diversas embarcaciones cuando el clima lo permite. Entre las opciones disponibles se encuentran Aquafish, con un crucero de casi 13 metros; «Leo», con ocho años de experiencia en pesca variada que sale del club de motonáutica; y Sandokan, con 20 años de experiencia, que ofrece travesías con reserva previa.
A diferencia de la pesca desde la escollera, la pesca embarcada permite a turistas y residentes buscar ejemplares de una variada cantidad de especies en distintos lugares y profundidades, ampliando las posibilidades de la experiencia deportiva.
