Los recortes de personal en el Servicio Meteorológico Nacional afectan a una estación clave en el noroeste santafesino, poniendo en riesgo servicios esenciales para la producción y la prevención de desastres.
Los despidos en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) tienen repercusiones directas en la provincia de Santa Fe. Una de las cinco estaciones que el organismo posee en el territorio, la de Ceres, corre riesgo de ser desmantelada tras la reducción de personal. Este miércoles, el gobierno nacional despidió a 150 personas del SMN, sumándose a más de 100 desvinculaciones de hace dos años. Se prevé que antes de fin de 2026 se perderían otros 100 puestos.
El SMN cuenta con siete estaciones en Santa Fe: Rosario, Sauce Viejo/Santa Fe, Venado Tuerto, Rafaela, Ceres, Sunchales y Reconquista. La estación de Ceres, que funciona desde hace 130 años, es clave para el noroeste provincial, una zona de importante producción agropecuaria. Hasta esta semana, contaba con seis observadores meteorológicos, pero dos fueron despedidos, lo que ya afecta su operativa normal.
La información generada en estas estaciones es fundamental para elaborar pronósticos, emitir alertas tempranas a Protección Civil y la ciudadanía, y proveer reportes especiales para sectores como el agropecuario y la aviación. También son esenciales para la elaboración de oficios necesarios para cobrar seguros ante fenómenos climáticos.
Según evaluaciones citadas, el SMN necesita un mínimo de 1200 personas para funcionar correctamente. Para fin de año, la planta quedaría reducida a aproximadamente 600 empleados, lo que genera sobrecarga de trabajo. Personal consultado, que pidió no ser identificado, señaló que los pronósticos se hacen para zonas más amplias y que la capacidad de respuesta ante alertas de último momento se ve comprometida.
La situación cobra especial relevancia tras el temporal que afectó esta semana al norte santafesino, con acumulados de hasta 250 milímetros. Un alerta naranja emitido previamente por el SMN permitió tomar medidas preventivas, como la suspensión de clases y evacuaciones. Fuentes del gobierno provincial expresaron preocupación por los recortes y resaltaron la importancia del trabajo de los meteorólogos.
Menos observaciones en estaciones como la de Ceres derivan en datos de menor calidad para los modelos meteorológicos globales, afectando la precisión de los pronósticos a futuro. Además, servicios como los oficios para seguros, que actualmente se envían en una semana, podrían demorar hasta dos años con los recortes proyectados.
