La profesional santiagueña, acusada de injuria racial en un bar de Ipanema, volvió al país tras pagar una fianza y cumplir prisión domiciliaria con tobillera electrónica. Reconoció su error y habló de un proceso judicial excesivo.
La abogada santiagueña Agostina Páez arribó este miércoles por la noche al Aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires, tras permanecer 75 días detenida en Río de Janeiro, Brasil. Su regreso se concretó luego de que la Justicia brasileña autorizara su salida tras el pago de una fianza de 18.500 dólares y el levantamiento de la tobillera electrónica que portaba bajo régimen de prisión domiciliaria.
Páez, de 29 años, había sido detenida el 14 de enero pasado luego de protagonizar un episodio en un bar del barrio de Ipanema, donde fue filmada realizando gestos considerados racistas contra empleados del establecimiento. En el juicio, la fiscalía redujo la acusación inicial de tres hechos de injuria racial a uno solo, aunque en perjuicio de tres personas. Como parte de la resolución, la abogada deberá cumplir tareas comunitarias en Argentina y abonar una reparación económica a las víctimas, cuyo monto trascendido ronda los 150 mil dólares.
Visiblemente cansada pero serena, la joven habló con la prensa tras su llegada. «Sentir el avión despegar fue una sensación deseada hace mucho. Llegar a Buenos Aires fue una bocanada de aire puro», aseguró. Reflexionando sobre lo ocurrido, reconoció su responsabilidad: «Yo me equivoqué, por supuesto». No obstante, sostuvo que la respuesta judicial fue excesiva. «Creo que hubo un ensañamiento conmigo, no sé si por ser argentina o por mi perfil», afirmó.
Páez definió la experiencia como un punto de inflexión personal: «Es una bisagra en mi vida. Aprendí mucho, con lo bueno y lo malo. Voy a ser otra persona, más reflexiva y menos impulsiva». Su defensa, encabezada por los abogados Sebastián Robles y Carla Junqueira, había presentado un hábeas corpus que finalmente fue aceptado, lo que permitió destrabar su salida de Brasil.
