Una celebración matrimonial realizada en un paisaje icónico del noroeste argentino se encuentra en el centro de una controversia legal. El evento, organizado por Nicole Pocovi y Federico Maran, tuvo lugar en el paraje La Punilla, dentro de la Quebrada de las Conchas, en Cafayate, un espacio natural protegido por la legislación salteña.
El evento que desató las alertas
Las imágenes de la boda, ampliamente difundidas en redes sociales por los propios protagonistas, muestran una puesta en escena elaborada. La ambientación incluyó iluminación especial, mobiliario decorativo, una barra de tragos y efectos visuales proyectados sobre las formaciones rocosas. La estética, definida como «estilo festival», y la cuidada producción audiovisual contribuyeron a la rápida viralización del contenido.
La respuesta de las autoridades
Al tomar conocimiento del hecho, tanto la Municipalidad de Cafayate como la Secretaría de Ambiente de la Provincia de Salta iniciaron acciones. Desde el municipio confirmaron la presentación de una denuncia por la realización de un evento sin la autorización requerida. Por su parte, el organismo ambiental provincial señaló que el documento que supuestamente avalaba la actividad no es auténtico y no fue emitido por las oficinas competentes.
Marco legal y posibles sanciones
La Quebrada de las Conchas es un área protegida bajo la Ley Provincial N° 6806. Esta normativa establece regulaciones estrictas para cualquier intervención o uso del espacio, con el objetivo primordial de preservar su integridad paisajística y ambiental. La realización de eventos privados de gran envergadura, como el descrito, requiere permisos específicos que, según las autoridades, no habrían sido obtenidos.
Los protagonistas de la historia
Nicole Pocovi, de 31 años, es una emprendedora conocida por ser la fundadora de la marca de lentes Not Your Mona. Con estudios en el exterior, ha desarrollado su carrera en el ámbito de los negocios y la comunicación. Federico Maran, de 34 años, mantiene un perfil más bajo y es socio en una concesionaria de automóviles en Buenos Aires. La difusión pública de su celebración personal es lo que, paradójicamente, puso el foco en la situación.
El caso ha sido formalmente elevado a la Justicia, que deberá ahora determinar si existió una infracción a la ley y, en consecuencia, establecer las responsabilidades que pudieran corresponder. El desenlace sentará un precedente sobre el uso de áreas naturales protegidas para eventos privados en la provincia.
