Juan Marcos «Colo» Gonsales tenía 25 años y se había incorporado al Ejército siendo joven. Revistaba en el Regimiento de Infantería de Monte 28, de Tartagal. El motivo de su fallecimiento está bajo investigación, aunque allegados aseguran que se trató de una muerte súbita. Se suma a una trágica saga en el seno del Ejército Argentino, con cuatro suicidios en poco más de un mes.
Juan Marcos «Colo» Gonsales, un soldado voluntario de 25 años de edad, fue hallado sin vida este viernes en su casa de la localidad salteña de Tartagal, en el norte de la Argentina.
La causa de muerte estaba bajo investigación. Más allá de lo que arroje la autopsia, el caso se suma a una serie de hechos trágicos en el seno de las Fuerzas Armadas, que ahora, en poco más de un mes, contabilizó cinco fallecimientos de soldados, cuatro de ellos mediante suicidio.
La muerte de Gonsales quedó al descubierto en una vivienda ubicada en el pasaje Juramento, en el barrio Villa Güemes de Tartagal. Hasta allí llegaron soldados del Ejército Argentino tras constatar que el joven, integrante del Regimiento de Infantería de Monte 28, no se había presentado a trabajar, algo que no era habitual en su trayectoria dentro de la fuerza, indicó el diario El Tribuno.
Al ingresar al domicilio, los uniformados encontraron al soldado sin vida en su cama y dieron inmediato aviso a la Policía de Salta, que se hizo presente en el lugar y dispuso una consigna policial para preservar la escena. Luego llegó la Policía Federal, por tratarse de un integrante de una fuerza nacional.
Con el correr de las horas, también se hicieron presentes familiares directos del joven. Entre ellos, su padre, quien reconoció que fue notificado durante la mañana por personal del Ejército y manifestó no tener información sobre qué pudo haber ocurrido. Según trascendió por la prensa local, Juan Marcos Gonsales estaba casado y era padre de una bebé de cinco meses.
De acuerdo con la información recabada en el lugar, el joven se había incorporado al Ejército siendo joven, alrededor de los 18 o 19 años, y era conocido en el barrio por su trato respetuoso y su vínculo cercano con su familia. Su esposa y su pequeña hija, que no se encontraban en la ciudad en los últimos meses, regresaron a Tartagal y se encontraron con la noticia más difícil, indicó el matutino salteño.
En el domicilio intervino el Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), que trabaja bajo las directivas del fiscal penal Gonzalo Vega, quien tiene a su cargo la investigación. Por el momento, no se informó de manera oficial cuál sería la causa del fallecimiento.
En tanto, en redes sociales, varios allegados al joven manifestaron que Juan Marcos falleció mientras dormía y sostuvieron que se trató de una “muerte súbita”.
La investigación avanzará con peritajes, informes médicos y la posterior intervención forense, pasos necesarios para dar por esclarecida la muerte.
Saga trágica
Indefectiblemente, y más allá de lo que arroje la autopsia, la muerte imprevista del voluntario Gonsales volvió a poner sobre el tapete una saga reciente de fallecimientos en el seno del Ejército Argentino. En rigor, cuatro soldados se quitaron la vida desde mediados de enero, lo que encendió las alarmas en la institución en torno a la salud mental del personal del ámbito militar.
El 16 de enero trascendió por un comunicado oficial que un soldado perteneciente al Centro Recreativo del Ejército Héroes de Malvinas había sido encontrado sin vida en la localidad bonaerense de Quilmes. Se llamaba Tiziano René Irrazábal y tenía 21 años. Fue hallado sin vida, ahorcado, por su madre luego de varias horas sin poder comunicarse con él. La mujer llegó al domicilio preocupada, llamó varias veces y, al no obtener respuesta, ingresó al lugar, donde lo encontró en el baño. A pesar de intentar maniobras de RCP, nada pudo hacerse.
No fue un caso aislado. En la madrugada del martes 16 de diciembre, el cabo Rodrigo Andrés Gómez, nacido en el noreste del país el 21 de noviembre de 2004, debía hacer guardia en la residencia presidencial de Olivos. En un momento empezó a ser buscado por sus compañeros, que no daban con él. Pertenecía al Batallón de Arsenales 603 y cumplía tareas de seguridad como parte del Escuadrón Chacabuco del Regimiento de Granaderos a Caballo. Fue hallado en una de las garitas cercanas al chalet donde pernocta el presidente Javier Milei. En la cabeza tenía la herida de un disparo que nadie oyó. Junto a su cuerpo estaba el fusil automático liviano (FAL) y una carta en la que hablaba de “deudas”.
Otra situación se dio en la madrugada del miércoles 17. Fue hallado ahorcado en el Casino de Suboficiales el principal Juan Javier Pereira, nacido hace 48 años. Había ido desde San Jaime de la Frontera, Entre Ríos, a revistar en el cuartel de la Guarnición de Ejército Monte Caseros, Corrientes. Acumulaba más de 28 años de servicio, tiempo que también dedicó al deporte. Había sido árbitro en las ligas locales de fútbol en Chajarí y, según consignaron medios correntinos, era un atleta con trayectoria en maratones que le permitieron acumular reconocimientos en pruebas regionales e internacionales. Su entorno dice que estaba afligido porque “la plata no le alcanzaba”.
Por último, en la tarde del jueves 18, el soldado Facundo Gabriel Lima se disparó al pecho. Había ingresado el 5 de octubre de 2020 al Ejército. A fines de 2025 había sacado licencia psiquiátrica, que tenía que renovar cada dos semanas. El jueves 18 de diciembre, su novia, también integrante del Ejército y colega en el Liceo Militar General Espejo, en Mendoza, lo denunció por violento. A las cinco y media, la familia de Facundo lo halló con un tiro en el corazón.
Fuente: SFA/R2
