El entrenador de Boca habló tras la consagración en la Tabla Anual, se refirió a las decisiones sobre el plantel y recibió mensajes de colegas como Ponzio, Diez y Almirón.
El entrenador de Boca Juniors, Rodolfo Arruabarrena, brindó una conferencia de prensa tras la victoria por 1-0 ante Defensa y Justicia en la Bombonera, que le permitió al equipo conquistar la Tabla Anual. Durante la conferencia, futbolistas del plantel irrumpieron con un bidón de bebida y lo empaparon, en medio de cantos de festejo.
Arruabarrena se refirió a las decisiones sobre la conformación del plantel y las salidas de jugadores. «Me han adjudicado algunas limpiezas, como dicen, y siempre son consensuadas», declaró el entrenador, y aclaró que tanto las salidas como las incorporaciones fueron acordadas con el presidente Juan Román Riquelme.
El técnico destacó el liderazgo de Leandro Paredes: «Es un muy buen grupo, con líderes positivos, con gente que ha ganado mucho y, sin embargo, une a los grupos y los jugadores». Y agregó: «Leandro Paredes es un ejemplo más claro de lo que es un líder positivo».
Sobre el partido, Arruabarrena reconoció que el equipo sufrió para conseguir la victoria: «Lo ganamos como a la gente le gusta, a lo Boca. A mí no me gusta sufrir tanto, pero bueno». También valoró el «carácter y la personalidad del equipo» para sostener la búsqueda hasta el final, cuando Enner Valencia marcó el gol decisivo a los 50 minutos del segundo tiempo.
El entrenador agradeció al cuerpo técnico y a los futbolistas que participaron durante el primer semestre, y destacó especialmente a Claudio Úbeda: «También es responsable de este título». Asimismo, elogió el esfuerzo físico de los jugadores más jóvenes: «Vieron que los chicos están terminando acalambrados, pero tienen corazón».
Consultado sobre su manera de vivir el campeonato, Arruabarrena contó que prefiere celebraciones íntimas y que había mantenido videollamadas con su familia. Además, reveló que entre los primeros mensajes de felicitación que recibió estuvieron los de Leonardo Ponzio, Nicolás Diez y Jorge Almirón, estos dos últimos entrenadores de Argentinos Juniors y Rosario Central, respectivamente. «Esto es fútbol nada más. Algunos ganan, otros pierden, pero esto sigue», reflexionó.
La invasión de los futbolistas durante la conferencia incluyó a Leandro Paredes, Milton Delgado, Miguel Merentiel, Tomás Aranda y Alan Velasco, quienes arrojaron el líquido sobre el entrenador. Arruabarrena, que había mencionado que debía controlar su glucosa, protestó: «Y esto tiene azúcar».
El técnico ya tiene la mira puesta en los próximos compromisos: el sábado viajará para disputar la semifinal de la Copa Argentina ante Banfield y expresó su deseo de alcanzar otra final el 2 de diciembre. «Ellos van a festejar y después los bajaremos un poquito a tierra», anticipó.
