El arquero Emiliano Dibu Martínez exhibió la mano derecha con el dedo anular deformado por la fractura que sufrió antes del Mundial 2026. En una entrevista, relató que jugó con una protección especial, que siente dolor y que no puede cerrar el puño. Confirmó que tiene previsto sumarse a la selección para los amistosos contra Uruguay y Costa Rica, aunque aún no sabe si podrá jugar el primero. También habló de su operación de mandíbula y de su continuidad en el equipo nacional.
El arquero de la selección argentina Emiliano Dibu Martínez mostró este viernes las secuelas que le dejó la fractura del dedo anular de la mano derecha, lesión que sufrió antes del Mundial 2026 y por la que jugó el torneo con una protección especial. En una entrevista con los periodistas Gastón y Esteban Edul, el jugador exhibió ambas manos y se observó que el dedo afectado permanece torcido y que no puede cerrar el puño por completo.
“Me queda así de por vida ya”, afirmó Martínez, y explicó que decidió postergar la operación para no perderse la Copa del Mundo. Según relató, la lesión se produjo en la final de la Europa League, semanas antes del inicio del torneo.
El arquero recordó su reacción al conocer la gravedad de la fractura: “No llego al Mundial, empiezo a llorar, no llego al Mundial”. Sostuvo que recibió el respaldo del entrenador Lionel Scaloni, del cuerpo médico y del entrenador de arqueros Martín Tocalli para encarar un tratamiento que le permitiera jugar con una protección especial.
“Jugué con un yeso así de plástico acá arriba, todo vendado y Adidas me hizo un guante así”, detalló. Agregó que durante buena parte del torneo apenas podía utilizar cuatro dedos de la mano derecha y que entrenó con pelotas de vóley para reducir el riesgo de un nuevo desplazamiento del hueso.
“Yo, hasta el día antes de Argelia, me tiraba con un brazo. Me tiraba como un zombi”, confesó. Indicó que el dolor era intenso, que lloraba por las noches y que temía que cualquier contacto con la pelota agravara la lesión. Mencionó que su hermano le recomendó que no jugara, pero que decidió continuar. “Son los riesgos que tomás por la selección. Yo lo hubiera hecho de vuelta”, aseguró.
Martínez señaló que después del Mundial los estudios mostraron que el dedo se había fracturado nuevamente y que esa situación frustró una transferencia a un club italiano, que identificó como la Juventus. Pese a ello, afirmó que no se arrepiente de su decisión.
Respecto de la final perdida contra España, rechazó las teorías conspirativas que circularon después del partido. “Risa”, respondió cuando le preguntaron qué le generaban esas versiones. Explicó que el plantel llegó con un gran desgaste físico por el calendario y los viajes, aunque descartó cualquier sospecha sobre el resultado. “¿Quién va a querer perder una final de Mundial? Por más plata que le den, es imposible”, sostuvo. Además, reconoció que el conjunto europeo fue un justo vencedor, pero se mostró confiado ante una eventual revancha: “Hoy en día, si jugamos, le ganamos”.
Durante la entrevista, el arquero también se refirió a su recuperación tras la fractura de mandíbula que sufrió el 17 de octubre en un partido de Chelsea contra Everton. El golpe le provocó la pérdida del conocimiento y obligó a una intervención quirúrgica en la que le colocaron una placa con cuatro tornillos. “Preferí la mandíbula y no la cabeza, la verdad”, señaló. Contó que no tiene recuerdos del impacto ni de su salida del estadio y que, por el momento, solo puede consumir alimentos blandos. A pesar de las dificultades, indicó que ya retomó parte de su preparación física.
En ese contexto, confirmó que su intención es sumarse a la selección argentina para los amistosos de noviembre contra Uruguay y Costa Rica, en la Bombonera y el Mario Alberto Kempes, respectivamente. “El plan es ir a esta doble fecha”, afirmó. Ante la consulta sobre si viajaría solamente para entrenarse, fue categórico: “No, no, a jugar”.
No obstante, aclaró que todavía no sabe si estará en condiciones de participar del primer encuentro, previsto para el 13 de noviembre, o si deberá esperar al segundo, el 17. “No sé todavía. Eso es algo que depende del contacto, si voy bien la semana”, explicó. Además, reveló que ya conversó con el cuerpo técnico sobre su regreso.
Otro de los temas de la charla fue su futuro en el equipo nacional, después de las declaraciones que había realizado tras la derrota ante España en la final del Mundial. Martínez reconoció que atravesó días difíciles y que incluso publicó un mensaje en las redes sociales mientras lloraba durante el viaje de regreso.
Sin embargo, aseguró que todavía tiene motivaciones para continuar y destacó el ejemplo de Lionel Messi para superar las frustraciones deportivas. “Una cosa que nos mostró Leo es el éxito post-derrota. Porque él fue derrotado muchísimas veces y volvió y no dejó al equipo tirado y fue campeón”, reflexionó.
“Yo creo que tengo mucho más para dar”, afirmó el arquero. “Mientras que yo sienta mariposas y voy a Argentina ahora en amistoso y siento que vuelvo acá y vuelvo feliz”, expresó.
Además, Martínez reconoció que persigue un objetivo individual: igualar y superar el récord de 47 vallas invictas de Sergio Romero con la camiseta argentina. Actualmente, está a una de alcanzar esa marca y considera que los próximos encuentros pueden resultar importantes para conseguirlo.
A los 34 años, y después de dos operaciones en apenas dos meses, el arquero se prepara para volver a ponerse los guantes con la albiceleste. Ahora con uno de los nuevos líderes del equipo de Scaloni.
