En el sector de calle Puerto Obligado, al norte de la ruta nacional 168, los residentes comenzaron a retirar sus pertenencias ante la posibilidad de que el agua corte el camino de acceso. El río Paraná medía 4.10 metros este lunes por la mañana.
Vecinos del extremo norte de Colastiné Sur, sobre calle Puerto Obligado, comenzaron a organizar autoevacuaciones ante la crecida del río Paraná y su afluente, el Colastiné. El sector, ubicado al norte de la ruta nacional 168, no cuenta con la protección del anillo de defensas que resguarda al resto del barrio.
Agustín Vallejo, residente de la zona del Club de Caza y Pesca, declaró: “Me estoy yendo por los pronósticos del Súper Niño”. Su decisión es preventiva, ya que el agua aún no alcanzó su vivienda. En 2023 debió llegar a su casa en canoa.
“Hasta ahora no llega el agua hasta acá, pero en cuanto repunte un poquitito más el río, a partir de los 5 metros o 5 y alguito, ya corta el camino de la zona”, explicó Vallejo. Y agregó: “No sabemos cuándo va a bajar ni a qué pico va a llegar”.
El río Paraná medía 4.10 metros este lunes por la mañana en el hidrómetro del Puerto de Santa Fe.
Según Vallejo, “casi toda la gente que vive acá se va: los que vivimos permanentemente, los de la zona de casas quinta y el club, que tiene muchas casillas que ya salieron de la zona”.
Muchas viviendas están construidas sobre pilotes, lo que reduce el riesgo de ingreso de agua, pero no evita anegaciones en patios ni la intransitabilidad del camino de acceso.
Vallejo recordó que en la crecida de 2023 el agua llegó hasta su terreno, aunque no alcanzó la casa. “Es una complicación entrar, salir y mantenerse acá, por eso prefiero irme. Frente a la incógnita de cuánto tiempo dura la crecida, preferí irme”, señaló. “Pero me quedaré con un ojo acá, cuidando que nadie toque nada de lo poco que queda”.
La calle Puerto Obligado es utilizada para retirar muebles, herramientas e instalaciones mientras el camino se mantiene transitable. La salida anticipada busca evitar quedar aislados si se interrumpe el acceso.
“Preocupación por los robos y añoranza porque uno deja su casa y desarma sus pertenencias”, describió Vallejo. “Es parte del lugar donde vivimos: son ciclos donde el río crece y después hay bajantes”.
“Cuando sube el agua es tierra de nadie y es complicado. Hasta los cables tenemos que sacar porque se los roban todos”, advirtió el vecino, quien también señaló que no había encontrado personal municipal ni funcionarios recorriendo ese sector para relevar la situación.
“En lo personal alquilo una casa y me voy, pero hay gente que tiene hacienda o vive de la pesca y necesita contención gubernamental”, planteó.
Marcela Fernández, vecinalista de Colastiné Sur, contó que el domingo se realizó una reunión con una importante participación de habitantes del barrio. “Ayer nos reunimos en la Vecinal. Fue una reunión masiva. Cada uno tuvo la oportunidad de detallar sus necesidades y preocupaciones”, relató.
Entre los pedidos, mencionó la limpieza de los canales que conducen el agua hacia el reservorio del barrio, donde funciona la casabomba. “Necesitamos todo. Estamos esperando esta semana a las autoridades municipales. Necesitamos que hagan el zanjeo de los canales principales que llevan el agua al único reservorio que tenemos, a donde está la Casabomba”, expresó.
También solicitó una intervención de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) para retirar una columna que, según indicó, está ubicada en medio del canal que conduce al reservorio, frente al Centro de Salud. A esto sumó la necesidad de desmalezar el terraplén, retirar árboles que crecieron en el sector y revisar posibles grietas para rellenarlas.
“Necesitamos llenar bolsas de arena para colocarlas en las dos defensas chicas, más allá del terraplén”, enumeró Fernández.
Otro de los reclamos apunta al sector más expuesto. “Necesitamos que se arrojen escombros sobre la calle Puerto Obligado para que el suelo se afirme y la gente pueda autoevacuarse”, sostuvo.
Asimismo, esperan que el municipio prepare el alojamiento. “Estamos esperando que la Municipalidad arme los módulos para evacuados en la zona del acceso al barrio, a donde siempre se han levantado en cada crecida”, indicó. “Son varias las familias que lo van a necesitar”.
“Los vecinos están rezando en la capilla del barrio al Niño Jesús de Praga, que es el patrono del barrio, para que todo sea lo más leve posible”, contó Fernández.
Colastiné Sur es considerado uno de los barrios más antiguos de Santa Fe. Su historia se remonta al siglo XVII, cuando el paraje era conocido como Puerto Obligado. En 2016, la provincia declaró a Colastiné Sur Patrimonio Histórico Cultural por haber sido el asentamiento del puerto de Santa Fe a lo largo de su historia.
El sector al sur de la ruta 168 cuenta con un anillo de defensas contra inundaciones; el área norte, donde se encuentran el club y numerosas casas de fin de semana, permanece expuesta a las crecidas.
Para este lunes a las 18 está prevista una reunión del Comité de Emergencia Hídrica de la Municipalidad de Santa Fe para evaluar las distintas situaciones que se vienen registrando en la ciudad ante la crecida. El encuentro estaba previsto inicialmente para el viernes, pero fue postergado.
