InicioSociedadUn playón junto al Monumento alberga a un grupo de casas rodantes

Un playón junto al Monumento alberga a un grupo de casas rodantes

Sobre la avenida Belgrano, entre la rotonda de Rioja y la subida de San Juan, un predio de estacionamiento público es utilizado por personas que viven en vehículos adaptados. Dos de ellos relataron sus experiencias.

En un playón de estacionamiento al aire libre ubicado sobre la avenida Belgrano, entre la rotonda de la calle Rioja y la subida de San Juan, frente a las guarderías náuticas y el club MOP, se instalan de forma variable casas rodantes, motorhomes, furgones y minibuses. El predio, que a principios del siglo XX tuvo usos portuarios, es utilizado por personas que viven en estos vehículos de manera temporaria o permanente.

Osvaldo, de 53 años, reside en un colectivo de diez metros de largo que adquirió hace dos años en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Llegó a Rosario para visitar a familiares y quedó varado en 2024 luego de que le robaran el cableado eléctrico del vehículo. Contó que vivía en Buenos Aires y tenía un comercio, y que en 2019 decidió cambiar de vida. Primero acondicionó un utilitario Iveco Daily 3510 y luego compró el colectivo, al que le retiró los asientos para adaptarlo. Tras el robo, una grúa trasladó el vehículo al playón público con ingreso por la calle Comunidad Foral de Navarra, en inmediaciones de la estación Fluvial. Una empresa lo reparó durante dos meses y, según Osvaldo, el costo fue elevado. Actualmente el vehículo está operativo en un 80 por ciento y planea viajar a Brasil con su esposa.

Ariel, de 47 años, llegó desde Santa Fe con su pareja. Es electricista y hace un año se mudó a una Fiat Ducato modelo 97. La semana pasada compró un utilitario Mercedes-Benz 515 que funcionaba como minibús y que ya cuenta con baño, depósito de agua potable y aguas grises, y provisión de energía mediante paneles solares. Ariel sostuvo que con este esquema gasta un tercio de lo que insume una casa y que trabaja y gana menos, pero disfruta más. Los fines de semana se traslada a lugares más tranquilos debido a los boliches de las inmediaciones.

Osvaldo se mantiene vendiendo artesanías, bizcochuelos y alfajores. Ambos consultados consideran a la zona tranquila y vigilada, aunque mencionaron episodios de ruidos y disturbios. Según relataron, el lugar se fue difundiendo de boca en boca como referencia para quienes viajan en casas rodantes.

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