En la noche de beneficios, los participantes cocinaron con un límite de 25 minutos de electricidad y gas. El jurado otorgó la medalla dorada a Rocío Robles y la plateada a Edith Hermida. Sebastián Presta recibió el delantal negro.
Este jueves, los concursantes de MasterChef Celebrity que tuvieron el mejor desempeño en las pruebas semanales según el criterio del jurado se enfrentaron a un nuevo reto para conseguir los beneficios de las medallas dorada y plateada.
Al entrar al estudio, encontraron una caja sorpresa en cada estación. Damián Betular indicó: “Esta noche se pone en juego la fuerza y la felicidad que le ponen a todo lo que hacen. Pero es importante que sepan aprovechar la energía para poder superar esta prueba. No sé si los ayudé, pero espero que se les haya prendido una lamparita”.
Al levantar las cajas, hallaron un lenguado y varias verduras, además de una tablet con un contador de 25 minutos y un foco apagado. Germán Martitegui sumó: “Les tengo una buena noticia: no van a tener que ir al mercado. Ahí en sus mesadas tienen un puñado de productos espectaculares seleccionados por nosotros y creo que les pueden sacar el cien por ciento del jugo para preparar un plato increíble”. Y reveló: “Pero deberán hacerlo con un límite de energía”.
Betular aclaró: “Para presentar el plato libre de esta noche contarán con 60 minutos, pero en esas tablets hay un pequeño detalle y un gran desafío. Van a tener solo 25 minutos a su disposición para el uso total del suministro eléctrico y de gas”. Maru Botana indicó: “Cada vez que usen la electricidad o el gas tienen que activar el cronómetro, así el tiempo empezará a correr y se va a encender la lamparita. Cuando dejen de usarlos, pausan la tablet”. El horno no estuvo disponible.
Los concursantes debieron idear una estrategia para administrar los recursos. Elizabeth Vernaci fue una de las que mejor administró su tiempo y terminó antes que sus compañeros. Cuando Wanda Nara, conductora del programa, pasó por su estación, charlaron. Nara preguntó: “¿Cómo te estás llevando con las devoluciones del jurado?”. Vernaci respondió: “Muy mal. Dicen cosas horribles. Y aunque sea sobre el plato y no sobre mí, a mí me duele igual; porque yo no parezco sensible, pero lo soy”. Nara agregó: “Vos me das miedo… Siento que te tenemos que tener acá, porque cuando te vayas nos vas a destruir”.
Cuando faltaban menos de cinco minutos, Rocío Robles preguntó si a alguien le sobraba limón. Vernaci le dijo que sí, y cuando salió apurada a buscarlo, tiró de su mesada el recipiente con un puré de color verde que estaba mixeando. Lo levantó y sirvió lo poco que quedaba en el fondo. Luego se puso a llorar.
Cumplido el tiempo, el primero en pasar al frente fue Sebastián Presta, con su lenguado a la plancha con vegetales grillados y puré de arvejas con salsa de yogurt. Botana consideró: “Los vegetales están muy quemados y tienen un sabor amargo. El plato es raro, está como todo separado, no arma una composición”. Martitegui agregó: “Empecemos por la vajilla: son cuatro sapos de distinto pozo. Después, hablemos del producto… Tenías unas zanahorias espectaculares, de distintos colores. ¿Vos tenés idea de cuánto tarda un productor en tener ese producto magnífico, para que vos lo cercenes así, y después lo quemes todo? Pedí perdón”.
Luego pasó Luck Ra con su lenguado marinado con limón y vegetales salteados. Betular consideró: “De la mitad para acá es un plato y de la mitad para allá, otro. Para ser un ceviche le falta limón, las guarniciones están todas separadas… Y lo que más sabor debería tener, que es la marinada del pescado, no tiene gusto a nada”. Botana recomendó: “Hay que ponerle más atención a lo que terminó reflejando en el plato”.
Después pasó Diego Ramos con su escalope de lenguado con salsa al limón, puré de arvejas y zanahorias glaseadas. Martitegui indicó: “El pescado está muy bien cortado, está bien empanado, podría tener un poco más de hierbas… La presentación es muy tentadora, pero cuando te sumergís en los sabores, ahí vienen los problemas”. Y explicó: “No sé qué pasó con esa mezcla de arvejas y yogurt que está entre amargo y ácido”.
Robles presentó luego su lenguado a la romana con puré de brócoli, zanahorias grilladas y alioli de yogurt. Botana indicó: “El pescado me gustó. Está bien cocido y empanado. El puré está un poco salado, pero la composición está”. Martitegui coincidió: “Los sabores están muy bien. No maltrataste a las zanahorias: están primero hervidas, después doradas. El puré está bien, tiene buen sabor, pero le sobra un poquito de sal”.
Lizy Tagliani presentó un lenguado a la plancha con reducción, puré de lentejas y vegetales salteados. Betular expresó: “Para mí sobra el pescado, que está como muerto ahí, perdido. La mitad del plato para mí es un gran acierto y la otra mitad, no”. Botana coincidió.
Juli Poggio apostó por un papillote de lenguado. La preparación tuvo como principal inconveniente la prohibición de utilizar el horno, pero decidió realizarla directamente sobre la hornalla. Martitegui indicó: “Me emocioné cuando lo vi porque me gusta, y es una técnica muy particular que le queda muy bien al lenguado. Pero lo quemaste todo. Está quemado el papel, están quemados los vegetales, el pescado y lleno de humo”. Betular agregó: “Es como un efecto caño de escape”.
Karina Mazzocco presentó su lenguado a la manteca de ajo con lentejas turcas y yogurt con menta. Botana consideró: “A mí me gustó. Es un plato que está prolijo. Además, usaste todo. El yogurt debería estar más preparado, le deberías haber puesto un poco de limón, un poco de eneldo”. Martitegui agregó: “Parece el plato de un gran restaurant; me pareció pretencioso. Pero cuando lo probé, me encontré con muchísimos sabores. Te animaste a usar especias, está superbien condimentado”.
Luciana Geuna presentó un lenguado a la plancha sobre guiso de lentejas al curry y verduras glaseadas. Betular indicó: “Para ser un guiso de lentejas le falta cocción, pero están muy bien los sabores. Faltó yogurt. Este plato sin pescado hubiese estado espectacular”. Botana coincidió.
La antepenúltima en pasar fue Vernaci, que presentó un lenguado al curry y gírgolas a la panca con mix de verduras. Martitegui indicó: “El mejor punto de pescado de la noche. Después, cuando llegamos a los vegetales, hay como un entrevero de cosas”.
La China Ansa preparó un lenguado a la manteca de hierbas con vegetales y yogurt de arvejas. Betular expresó: “Esos cinco cubitos de zanahoria no sirven para nada. Es importante que escuchen las consignas: no había que usar todo”. Botana aseguró que el punto del pescado estaba bien, pero la gírgola estaba cruda.
Para el final quedó Edith Hermida con su pescado con salsa de limón, brócoli y verduras. Botana elogió: “Lindo plato elegiste. Quizás hubiese hecho otra salsa para las verduras. El pescado está bien cocido y la manteca sumó. Es un plato bien logrado”. Martitegui recomendó: “Coincido con Maru en que está muy bien elegido el plato. Podrías haber hecho un rollito de manteca, enfriarlo en el abatidor; después cortarlo con muchas hierbas y limón, y ponerlo arriba del pescado para que lentamente se vaya derritiendo”.
Tras deliberar, el jurado anunció que Robles se hizo acreedora de la medalla dorada y Hermida de la plateada. Los candidatos a la gala de eliminación fueron Poggio, Presta, Ansa, Luck Ra y Ramos. El delantal negro fue para Presta.
