El indicador de JP Morgan subió a 557 puntos, su valor máximo desde fines de abril. Los bonos soberanos retroceden hasta 1,2% y las acciones argentinas en Nueva York operan con resultados mayormente negativos. El Merval cae 1,5% en la plaza local.
Los activos argentinos mantienen un sesgo negativo al promediar las operaciones de este miércoles, lo que impulsa una nueva escalada del riesgo país, que se aproxima a los 560 puntos.
El indicador que elabora el JP Morgan gana otras 2 unidades y se ubica en los 557 puntos, equivalente a una ganancia de 0,4% en el día. En lo que va del mes, el ponderador subió 8,8% a partir de una seguidilla al alza que comenzó desde mediados de agosto.
Con este número, el riesgo país sigue avanzando y alcanza su valor más alto desde finales de abril, en un contexto internacional más adverso con el petróleo por encima de los US$ 100 nuevamente.
Cautela en los mercados internacionales
“Jornada de cautela global, donde la rápida adopción de herramientas de Inteligencia Artificial (IA) sigue reconfigurando sectores enteros en Wall Street (beneficiando al e-commerce pero presionando a los bancos)”, indicó el reporte matutino de IOL Inversiones.
El desempeño del indicador surge, entre otros factores, por el mal desempeño que anotan los bonos soberanos. Las pérdidas de los mismos ascienden hasta 1,2% (AL34D).
En tanto, las acciones argentinas que cotizan en Nueva York operan con resultados mixtos, en su mayoría negativos: Banco Supervielle (-3,3%), Banco Macro (-2,9%) e IRSA (-2,7%).
Retroceso en la plaza porteña
En el plano local, el Merval retrocede 1,5% hasta los 2.953.110 puntos; medido en dólares, se encuentra en los US$ 1.835 (-1,6%).
La Bolsa porteña registra un mal desempeño con Banco Supervielle (-2,6%) y Banco Macro (-2,5%) a la cabeza.
En paralelo, el presidente Javier Milei habló ante la Asamblea General de la ONU, donde calificó de «inútil» y expresó que «solo sirve para alimentar a una casta de parásitos, disfrazados de burócratas bien intencionados».
Asimismo, reiteró el planteo por la soberanía por las Islas Malvinas, la que calificó como «causa nacional» y solicitó a Reino Unido la necesidad de retomar el diálogo para «reanudar las negociaciones» con el objetivo de encontrar una solución pacífica a la disputa de soberanía.
