Un tribunal federal del Distrito Sur de Texas rechazó una medida cautelar de organizaciones ambientales y permitió que el Gobierno entregue 289 hectáreas del Refugio Nacional de Vida Silvestre del Valle Bajo del Río Grande a la empresa aeroespacial.
Una corte federal del Distrito Sur de Texas denegó una medida cautelar presentada por cuatro organizaciones ambientales y permitió que el Gobierno de Estados Unidos concrete un intercambio de tierras con SpaceX, la empresa aeroespacial de Elon Musk, según informó la Fiscalía estadounidense este martes.
El intercambio contempla la transferencia de aproximadamente 289 hectáreas (715 acres) del Refugio Nacional de Vida Silvestre del Valle Bajo del Río Grande a SpaceX. En contraprestación, la compañía cederá al Gobierno unas 276 hectáreas (683 acres) de terrenos privados que serán incorporados al sistema nacional de refugios.
El tribunal consideró que los demandantes no demostraron «un daño irreparable». La demanda había sido presentada contra el Servicio de Pesca y Vida Silvestre (FWS, en inglés) por grupos como el Center for Biological Diversity.
Los demandantes sostienen que el Gobierno incumplió leyes federales de protección ambiental y normas que regulan los refugios nacionales de vida silvestre al aprobar el intercambio sin realizar las evaluaciones requeridas.
El refugio fue creado en 1979 y se extiende por los últimos 275 kilómetros del río Grande, con unas 16.200 hectáreas abiertas a actividades de observación de fauna.
Según la Fiscalía, Estados Unidos adquirirá terrenos de alta calidad que el FWS busca proteger, mientras que SpaceX obtendrá tierras con un menor valor biológico que le ayudarán a cumplir su misión para la NASA y la Fuerza Aérea.
«Este intercambio de tierras es beneficioso para el pueblo estadounidense porque logra importantes beneficios para la conservación y la seguridad nacional», declaró en un comunicado el fiscal general adjunto Adam Gustafson, de la División de Recursos Naturales y Medioambiente.
SpaceX prevé ampliar con estas tierras sus instalaciones de pruebas en Starbase, el complejo desde donde lanza su sistema de cohetes Starship, diseñado para misiones a la Luna y Marte. Para el 28 de septiembre está previsto el decimocuarto vuelo de prueba de Starship.
El Center for Biological Diversity afirmó que el hábitat que SpaceX busca adquirir se ha visto degradado por la expansión de las operaciones de la compañía y por lanzamientos fallidos de cohetes. Los demandantes argumentan que algunos de esos incidentes provocaron explosiones, incendios y la dispersión de restos sobre terrenos del refugio.
