Santa Fe, Buenos Aires, Corrientes, Misiones, Córdoba, Chubut, Santa Cruz, Neuquén y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires pusieron en marcha distintas herramientas de refinanciación o alivio financiero para hogares endeudados. La morosidad bancaria alcanzó el 12,8% en junio de 2026.
Con los crecientes niveles de morosidad registrados en préstamos personales y tarjetas de crédito, el tema ganó espacio en la agenda pública y el debate político. Al menos ocho provincias implementaron medidas concretas durante 2026, a las que se suma la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con un programa aprobado por ley, mientras que en otros distritos se analizan alternativas.
Según datos del Banco Central, la mora de las familias en entidades bancarias llegó al 12,8% en junio de 2026, frente al 5,2% de un año antes. Esto motivó la presentación de casi cincuenta proyectos en el Congreso de la Nación por parte de distintos sectores de la oposición, que lograron la convocatoria a una sesión especial el próximo 9 de septiembre para considerarlos. El oficialismo convocó a la comisión de Finanzas para que abra el debate en ese ámbito el próximo 2 de septiembre.
Santa Fe: Plan de Protección de los Ingresos
Santa Fe fue una de las jurisdicciones que adoptó una política más amplia. A fines de abril, el gobierno de Maximiliano Pullaro presentó el Plan de Protección de los Ingresos, dirigido a trabajadores públicos y privados, autónomos, empleados municipales y jubilados. La herramienta permite unificar compromisos financieros en un solo préstamo, con plazos de hasta 60 cuotas y hasta dos meses de gracia. Para los empleados públicos provinciales se estableció que los descuentos por créditos no pueden superar el 25% de los ingresos. El gobierno santafesino informó que el programa busca recuperar capacidad de consumo y aliviar la situación financiera de los hogares. A una semana de su lanzamiento, más de 10 mil personas habían iniciado el trámite y actualmente se ubican en el orden de las 20 mil. La vocera del Ejecutivo, Virginia Coudannes, afirmó: “El gobierno de Maximiliano Pullaro está al lado de las familias que tienen deudas y necesitan recuperar margen en su economía cotidiana”.
Otras provincias
En la provincia de Buenos Aires, la principal herramienta se canaliza a través del Banco Provincia. El programa “Ponete al Día” permite refinanciar deudas en mora, con plazos de hasta 72 meses y tasas diferenciadas según la antigüedad del atraso y las características del deudor. Según información del banco, ya se habían concretado más de 100.000 operaciones de refinanciación por más de $390.000 millones, de las cuales el 96% correspondió a personas.
En Corrientes, el gobierno de Juan Pablo Valdés puso en marcha junto con el Banco de Corrientes el programa “Corrientes Sostiene”. La línea destinada a familias permite refinanciar deudas de tarjetas de crédito del Banco de Corrientes desde $100.000, en seis o 12 cuotas fijas, con una reducción de 29 puntos en la tasa. El programa fue presentado con un alcance estimado de 89.000 correntinos y un alivio financiero de unos $90.000 millones para las familias.
Misiones extendió un esquema acordado con el Banco Macro para refinanciar deudas de tarjetas y préstamos de empleados públicos provinciales y municipales, jubilados y pensionados. El programa combina tasas bonificadas y límites sobre el porcentaje de los ingresos que puede quedar comprometido por las cuotas.
En Córdoba, el Banco de Córdoba (Bancor) ofrece una alternativa para clientes que cobran sus haberes en la entidad. El mecanismo permite consolidar deudas en una sola cuota mensual, con plazos de hasta 60 meses y tasas que, según el plazo, se ubican entre el 45% y el 70%. La propuesta alcanza a empleados estatales y privados que perciben sus salarios a través del banco.
En Santa Cruz, el gobierno de Claudio Vidal implementó junto con el Banco Santa Cruz un Plan de Alivio Financiero dirigido principalmente a empleados públicos activos y pasivos. El esquema contempla la reunificación de obligaciones mediante una nueva financiación, con condiciones preferenciales. La administración provincial informó que el programa apuntaba especialmente a trabajadores cuyos descuentos habían llegado a niveles superiores al 75% de sus ingresos.
Chubut presenta una situación particular, porque durante el año coexistieron una iniciativa legislativa y una respuesta concreta del Banco del Chubut. En mayo, la entidad financiera anunció una herramienta de desendeudamiento y reestructuración financiera para familias y PyMEs, con posibilidad de refinanciar obligaciones en hasta 60 meses y tasas reducidas.
Neuquén se sumó en agosto a las jurisdicciones que adoptaron una política específica de desendeudamiento familiar. El gobernador Rolando Figueroa firmó un decreto para poner en marcha un programa que permite a familias neuquinas cancelar y refinanciar deudas mediante créditos otorgados a través de los bancos de la provincia. La iniciativa establece condiciones especiales para personas con domicilio en la provincia y determinadas situaciones de mora.
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la Legislatura sancionó en junio el Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal, destinado a personas con deudas bancarias en mora provenientes de tarjetas de crédito y préstamos personales. La ley establece una tasa nominal anual máxima del 35%, un plazo mínimo de 24 meses y un período de 60 días para acceder al beneficio. El Banco Ciudad es el principal vehículo financiero del programa.
Variantes en discusión
Por fuera de los programas de desendeudamiento como políticas de Estado, el Banco de Formosa ofrece un préstamo personal destinado a cancelar automáticamente préstamos vigentes, con plazos de entre 24 y 60 meses. En Mendoza se discute un proyecto para crear un Programa Provincial de Rescate Financiero de Hogares Mendocinos, con refinanciaciones de entre 36 y 60 cuotas, tasas subsidiadas y destinado a familias con ingresos de hasta diez salarios mínimos. Tierra del Fuego también comenzó a discutir una iniciativa de características similares, mientras que La Rioja aparece entre las jurisdicciones donde se analizan mecanismos de asistencia para hogares en mora.
Morosidad en Argentina
La Argentina encabeza el ranking de morosidad bancaria en América Latina, con un 7,3% de su cartera en situación irregular, lo que duplica el promedio general regional del 2,78%, según un informe de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban). A nivel regional, la cartera vencida creció un 10% respecto a diciembre de 2025 y cerró en marzo de 2026 rozando los US$104.621 millones. En comparación, Uruguay registra 1,7%, El Salvador 1,4% y República Dominicana 1,1%, mientras que Brasil (4,3%) y Colombia (3,7%) completan el podio de mayor irregularidad regional junto al país.
Según el reporte de Felaban, la Argentina es uno de los pocos países en la región, junto con Panamá, cuyos bancos tienen un indicador de cobertura inferior al 100%, ubicándose en un 84%. De los préstamos en situación irregular en el país, que totalizan 14 billones de pesos, el sistema bancario tradicional concentra casi las dos terceras partes, mientras que el tercio restante corresponde a las fintech y otros proveedores no bancarios.
La aceleración de los impagos ganó fuerza tras la reactivación del crédito al sector privado en los últimos dos años, impulsada por la desaceleración de la inflación, la estabilidad cambiaria y la menor competencia de los títulos remunerados del Banco Central. Mientras el Gobierno nacional sostiene que las deudas que afrontan alrededor de 7 millones de argentinos “es un asunto entre privados” y que no intervendrá, analistas y sectores de la oposición recomiendan que el Banco Central tome medidas para auxiliar a los deudores. Las provincias, en tanto, comenzaron a asumir sus propios caminos.
TNA, TEA y CFT: el costo del dinero
Cuando una persona solicita un préstamo, utiliza una tarjeta de crédito o decide financiar el saldo de un resumen, suele encontrarse con una serie de siglas: TNA, TEA y CFT. La Tasa Nominal Anual (TNA) es utilizada para calcular los intereses de una operación financiera. La Tasa Efectiva Anual (TEA) intenta reflejar el rendimiento o costo efectivo de una tasa cuando los intereses se capitalizan durante el año. El Costo Financiero Total (CFT) es el concepto más amplio, ya que expresa en términos porcentuales anuales el costo total de una operación financiera, incluyendo comisiones, cargos, seguros, impuestos, tasas y contribuciones.
En el caso de las tarjetas de crédito, cuando no se cancela el total del resumen y se paga solamente el mínimo, el saldo restante queda financiado. Sobre ese monto se aplican los intereses correspondientes y pueden incorporarse otros cargos. Si esta modalidad se repite mes tras mes, los intereses se van sumando a la deuda, generando un efecto de acumulación.
