Dos mujeres fueron condenadas por su participación en una maniobra de narcotráfico que buscaba transportar más de 100 kilos de cocaína desde Jujuy hacia Buenos Aires. El operativo de Gendarmería Nacional en Santa Fe frustró el traslado.
Dos mujeres fueron condenadas la semana pasada por su participación en una maniobra de narcotráfico que intentaba trasladar más de 100 kilos de clorhidrato de cocaína desde Jujuy hacia Buenos Aires. El hecho fue descubierto por un operativo de Gendarmería Nacional en la provincia de Santa Fe.
Se trata de la boliviana Elia Iriarte Mendieta y la argentina Patricia Elizabeth Ávila, quienes acordaron con el Ministerio Público Fiscal de la nación un juicio de procedimiento abreviado. La primera fue sentenciada a siete años de prisión y la segunda a tres años de ejecución condicional.
El fiscal federal Jorge Gustavo Onel intervino en el proceso y el juez nacional Santiago Saux homologó el acuerdo.
Secuestro de la droga
El episodio ocurrió el 30 de noviembre del año pasado, cuando una patrulla de Gendarmería Nacional detuvo una camioneta Jeep Grand Cherokee sobre la ruta nacional 34, a la altura de la ciudad santafesina de Ceres (departamento San Cristóbal). El conductor, Jordan Brandon Mejía Bustamante, dio respuestas contradictorias sobre su origen: primero dijo que salió de Córdoba, luego de Santiago del Estero y finalmente mencionó al departamento jujeño de La Quiaca.
Los gendarmes se comunicaron con la fiscalía federal con sede en Rafaela, que tomó intervención. El vehículo fue trasladado a la Sección Seguridad Vial de Ceres, donde fue revisado con el apoyo de la perra Sasha. Allí se hallaron 100 “ladrillos” de clorhidrato de cocaína compactada que pesaron 105,91 kilogramos. Según cálculos estimativos, la droga tendría un valor de dos millones y medio de dólares en el mercado ilegal.
Mejía Bustamante fue detenido en el momento y puesto a disposición de la Justicia. Posteriormente, se comprobó la participación de las dos mujeres.
Roles en la maniobra
Iriarte Mendieta tuvo un rol organizativo, financista y funcional. Entre el 23 de octubre y el 7 de noviembre del año pasado gestionó y financió la compra de la camioneta Jeep Grand Cherokee, que inscribió a nombre de Mejía Bustamante. También acompañó el traslado de la droga en un Toyota Corolla de su propiedad como “puntera”, utilizando líneas telefónicas a nombre de terceros para guiar el camino y alertar sobre controles policiales. Fue detenida el 14 de abril de este año en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, cuando intentaba abordar un vuelo de la aerolínea BOA hacia Bolivia.
Patricia Elizabeth Ávila, pareja de Mejía Bustamante al momento del hecho, colaboró con actos de apoyo no esenciales pero determinantes, a sabiendas del delito. El Ministerio Público Fiscal encuadró la conducta en el delito de transporte de estupefacientes agravado por la intervención organizada de tres o más personas.
